Por Randy Torres

En la mitología ibérica, el Cid Campeador, cuya leyenda quedo inmortalizada en un poema, era el paladín de los cristianos en su épica batalla contra los moros. El fútbol boricua todavía no cuenta con semejante campeón en su batalla contra las fuerzas del anti-fútbol, pero de que hay moros en la costa, hay moros en la costa.

El problema es que hay toda clase de moros (consideré seriamente no usar a los moros como ejemplo porque nadie que haya visto el Alhambra de Granada podrá entender que tiene en común esta gran raza de conquistadores con los patanes incompetentes que controlan el futbol de Puerto Rico, pero bueno…licencia poética). Estos partidarios del anti-fútbol son incapaces de ponerse de acuerdo en sus estrategias negras porque todos quieren quedarse con todas las pocas migajas que son el futbol puertorriqueño.

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Eso nos trae a esta alucinante situación que estamos viviendo donde un grupo de bandidos tratando de robarse las elecciones pone el grito en el cielo cuando otro grupo de bandidos los madruga en la fechoría. Entonces, como no tenemos nuestro propio Cid, no queda otra que importarlo. Es por eso que Esteban Rodríguez Estrella, ese ilustre sacerdote de la prestidigitación reglamentaria, alza una cínica plegaria de indignación e invoca el nombre de un campeador del panteón de gladiadores suizos. En su epístola de desespero, el Monge Negro pone sobre aviso a Oscar Luna de que sus transgresiones antirreglamentarias han sido delatadas al oráculo en Zúrich, directamente al buzón del campeador franco helvético Geron Valker.

¿A nadie más le llama la atención la ironía que el Sr. Rodríguez, aquel que una vez le evitó la molestia a Joe Serralta de tener que correr en elecciones con el cuento de que la FIFA las había cancelado, le exija al Sr. Luna que respete el reglamento? ¿Este no será el clásico pot calling the kettle black de los sajones? Esta situación risible solo puede pasar en Puerto Rico donde existe un reglamento que no solo no se conforma con lo que requiere FIFA sino que nadie lo respeta. Un reglamento que por supuesto solo se cita cuando alguna facción en particular le conviene que otros respeten lo que ellos mismos no están dispuestos a respetar.

Las maniobras tramposas son tantas que estoy exhausto de ponderar las posibilidades. Miembros de comités que no llenan los requisitos, listas de clubes con derecho a más de un voto que tampoco llenan los requisitos. Renuncias de miembros de comité que nunca han respetado un reglamento en protesta por alegadas violaciones al reglamento. Comités que no respetan fallos apelativos. Llantos y lloriqueos a FIFA. Un impresentable con manos sucias exigiéndole la renuncia a otro impresentable con manos sucias. Y como si fuera poco, en una de las tretas más absurdas de este arroz con bicicleta, la clasificación de niños como hombres con el solo propósito de manipular elecciones, porque a los chicos que de repente y sin merito se encuentran en categoría superior esto definitivamente no los favorece para nada.

La lista sigue y sigue y sigue. No se sabe dónde todo esto va a parar. Lo que sí se sabe es que mientras el anti-futbol se imponga con semejantes barbaridades, el futbol nunca podrá ganar.

No cabe duda de que el futbol de Puerto Rico, controlado por décadas por facciones cuyos integrantes tienen poco mérito, está completamente dañado. A nadie le debe caber la menor duda de que este forcejeo entre peseteros que no tienen la mas mínima idea de lo que es futbol asociación solo favorece al que termine imponiendo su criterio y no al futbol de Puerto Rico. A ninguno le importa lo más mínimo el futbol, solo les importa su beneficio, su agenda personal. ¡Así es que no esperen milagros a menos que aparezca el Cid!

Esto nos trae de vuelta a Geron, el Campeador Valker, el mítico gladiador invocado por el monje negro. El ilustre D. Esteban, que conste un pasado secretario general y presidente de la FPF, copia a Geron Valker en su carta de protesta al Sr. Luna. ¿Pero quién es este Geron Valker que el Sr. Rodríguez Estrella blande como una poderosa espada contra la injusticia antirreglamentaria del Sr. Luna? No estamos seguros, pero creemos que como Clark Kent tiene a su alter ego Superman, Jérôme Valcke, el secretario general de la FIFA, tiene a su alter ego Geron, el Campeador Valker.

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Randy Torres es un abogado puertorriqueño radicado en la ciudad de Manhattan. Actualmente es el representante de los jugadores puertorriqueños, Héctor “Pito” Ramos y Reid Strein.

NOTA: Los comentarios aquí hechos son del analista invitado. FBNET o FutbolBoricua (FBNET) Inc., no necesariamente se solidariza con las expresiones vertidas por el mencionado invitado. 

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