Por Frankie Gautier

ELLOS Judas Iscariote
                             Marco Junio Brutus
                             Robert Ford
                             Karel Cerda
                             Benedict Arnold
                             Julius Rosenberg.Y LOS DE AQUÍ,

Si alguna vez leíste La Divina Comedia, de Dante Aligheri, te acordarás de los círculos concéntricos del Infierno, en relación al perdón de Dios. El autor ubica a los traidores en el último círculo del infierno, ya que consideraba a la traición, como el peor pecado de todos. La razón es que, a diferencia de otro tipo de crímenes, para traicionar, primero hay que ganarse la confianza y el afecto de la victima. ¡Que sabio¡ 

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Como buen observador, que he tenido que desarrollar por estar ligado a los deportes, me dije: Aquí hay peje Maruca. Y no fallé. Se veía obvio. Se podía oler. Estaba en el aire. Las miradas enturbecidas los delataban. Las sonrisas picarescas los distinguían.

Ese sábado me encontré con Vitor Hugo, que rápidamente me corrigió al señalarme que los cariocas son los de Río de Janeiro y que el es de una provincia cerca de Argentina y se conocen como gauchos. Que el no es carioca. Esto me hace saber que mis columnas se leen y que tengo que excusarme: Perdón, señores cariocas. 

Les voy a alertar sobre lo que pueda pasar en los próximos meses. Como traición con traición se paga, es natural que las ofertas establecidas en estos arreglos, no se cumplan. Esto ha pasado en el pasado y creo que se repetirá la historia. Es el pago a la traición.

Vamos a hacer un análisis de los votos obtenidos por los candidatos a la presidencia. Quiero aclarar, que este análisis es una combinación de lo que observé y sabía de propio conocimiento y de unas informaciones que me ofreció uno de los candidatos. Y al cual le creo todo lo que me informó. Le conozco, es un hombre de palabra.

En primer lugar quiero felicitar a Eric Labrador. Demostró que sabe aplicar los conocimientos políticos a una elección federativa. Movió sus fichas logró convencer, casi imposible, de que toda su administración había sido eficiente y que la culpa, si algo salió mal, la tuvo el Comité Ejecutivo. Sabio político. Toda la culpa es de un Comité Ejecutivo de una sola persona: Antonio Cabrero. Culpable de fiscalizar, de exigir transparencia, de oponerse al gasto alegre del dinero de la FPF. De querer que se hagan las cosas como requieren las estatutos, reglamentos y códigos. Labrador tenía a su favor los votos de Brenes, Cavanna, Villarejo y Albors. Son cuatro. De nueve. Dicen los estatutos, que en caso de empate, el voto del presidente decide. Entonces: ¿Qué Comité Ejecutivo no dejó hacer el trabajo? No toma mucho tiempo en analizar fríamente, quien tiene la razón. Labrador se la comió, como dicen los fraternos. A Dios, lo que es de Dios y al listo, lo que es del listo.

Cuando llegué el sábado, fui directamente a buscar mi manija de votante, como delegado de PR Giants. Me informaron que estaba en la lista de invitados porque el delegado con derecho a votar era Richie Romano. Sin saberlo, pasé un pachó, pero en ese momento, las neuronas reveladoras de que algo huele mal, comenzaron a funcionar. ¿Por qué Esteban Rodríguez Estrella hizo el cambio? Lógico, Mr. Watson, mi voto hubiese sido por el que reconocí era la persona idónea para dirigir la Federación. Su Plan de Desarrollo para la FPF era el mejor. Era Alberto Ramos. Nunca conocí un Plan de Desarrollo tan abarcador como el del Sr. Ramos. Pero, a pesar de haber comprometido su voto con Alberto, Esteban, $us razone$ tendrá, trajo a votar a Richie, sabiendo a la perfección que yo no me prestaría para esa traición.

La votación reflejó que Alberto Ramos sacó un solo voto. Como diríamos en fútbol: el gol del honor. Sabemos de quien fue. Persona de palabra. Temple y vocación. Fuera de liga.

Hablé con el Sr. Alberto Ramos, buscando un análisis lógico, honesto, objetivo e insospechado por el, de que pudo pasar para solamente sacar un voto. Si todo indicaba que era el mejor, con el mejor Plan de Desarrollo, con personas en su Comité Ejecutivo, conocedores del deporte y en círculos de poder que puedan atraer dinero a las arcas de la quebrada federación. Me habló con el corazón en la mano. Me juró que todo lo que dijo era pura verdad. Y le creí. Me miraba de frente. Sin sonrisa perturbadora. Sin dinares. Sin besos de mejilla. Franco.  Lo miré y recordé mi lectura de La Divina Comedia.

Se había reunido con miembros de la Asociación Central de Balompié, que después de su presentación, se comprometieron a darle sus votos, pero le fallaron. Cambiaron a última hora. O no cambiaron. Solo le escucharon.

Me indicó una por una, todas las reuniones que tuvo con otros clubes y ligas del oeste, del este y de la zona metro. Siempre sospechó por las exigencias que le hacían. No importaba quien saliera, si no me tocas mi finquita. Y su plan de regionalización pisaba muchas finquitas. Era para bien de la FPF, pero en contra de sus finquitas.

Me dijo que le dolía, no haber perdido, le duele conocer que en el círculo deportivo que tanto ama, el norte final es el beneficio propio y si hay que aplicar la traición, se aplica.

Por último. Un consejo al reelecto presidente.
Le escuché mencionar en su discurso de aceptación del puesto, que había apremiante gestión de bregar con los estatutos. No lo haga, ¿para que? Sentarse a perder el tiempo, si se ha demostrado que se van a violentar a capricho, sin recibir el castigo a la violación.
¿Cambiar el artículo que indica que un club afiliado NO puede jugar con un club NO afiliado a la FPF? Veinte y seis (26) votos le dirán que eso está bien y lo seguirán haciendo. ¿Qué un presidente no puede tener otro trabajo u oficio y que su labor es a jornada completa? Veinte y ocho (28) votos y una Comisión de Apelaciones se fueron por encima de lo dispuesto en el Código Electoral y decidieron hacer lo contrario a FIFA. Si usted suma sabrá que un total de cincuenta y cuatro (54) votos les importa un bledo los estatutos, reglamentos y códigos. Votaron por los que violaron las disposiciones estatutarias. No hablemos para las gradas. Usted mismo fue parte de esta violación. Si no se ha de respetar los estatutos, reglamentos y códigos, ¿para que las reuniones? ¿Para perder el tiempo? Tres años y medio de reuniones e intercambio de ignorancia, para producir una regionalización nati muerta y con muchos defectos, pero con muchas complacencias. ¿Habrá otro CONAR?

Solo me resta felicitar a los integrantes elegidos al Comité Ejecutivo. Conozco a varios de ellos. Buenos, dedicados y conocedores del fútbol. Me alegra que tres féminas estén dentro del poder administrativo de la Federación.

Tengo fe en que este nuevo Comité Ejecutivo responda a los que le eligieron y protejan sus derechos. Que se lean bien cuales son sus funciones y deberes. Que sepan que son el cuerpo rector y que cada decisión proveniente del Presidente y de la Secretaría General, TIENE que contar con la aprobación de la mayoría de ustedes. Creo en que así lo harán.

¡FELIZ NAVIDAD!

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Frankie Gautier fungió como Secretario General bajo las administraciones Serralta y Labrador.

NOTA: Los comentarios aquí hechos son del analista invitado. FBNET o FutbolBoricua (FBNET) Inc., no necesariamente se solidariza con las expresiones vertidas por el mencionado invitado.

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