Es posible que a mucha gente no le haya impactado la noticia de la periodista Yani Alvarado en FBNET, pero a mí me dio un escalofrío y vinieron a mi mente lo que he leído sobre la desgracia del “Titanic” cuando sucedió en el 1912.

Una noticia informativa sobre la utilización del estadio Juan Ramón Loubriel para espectáculos artísticos del productor Tommy Mojena.

Para mí, la comparación del Titanic es por el impacto que debe tener en nuestro fútbol. Esa transformación, obligada por las arcas municipales de Bayamón, trastoca todo posible deseo de contar con un estadio de fútbol de primer orden en el área metropolitana y en Puerto Rico.

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El municipio necesita dinero para mantener esa instalación deportiva, el Sr. Tommy Mojena es un productor de espectáculos que de estos genera su sustento. Y ha de producir Open Stage, como le ha llamado a su espectáculo artístico. Posiblemente después del Juan Ramón Loubriel, busque otros espacios como canchas de fútbol, para mover su presentación artística en otras ciudades.

Y todo parece tan simple, que nadie me ha llamado para indicarme lo catastrófico que es este movimiento.

Señores, el estadio Juan Ramón Loubriel es el estadio más céntrico y preparado para presentar fútbol de carácter internacional. No lo dude.

Pueden mencionar a Mayagüez, Añasco (que todavía ni gatea) u otra ciudad de nuestra isla, pero la realidad es que la “Cueva de la Tropa Naranja”, tiene todo para el fútbol profesional e internacional.

Pero, recuerdo que cuando se redactó el Programa de Desarrollo de la FPF actual no se contaba con ese estadio. Y lo perdimos.

Si las competencias de la CONCACAF o los amistosos de FIFA tienen fecha definida, pero el Sr. Mojena tiene separada la misma fecha para un concierto Open Stage, pagando una buena renta, ¿a quien le daría preferencia el municipio? Acertó.

Y entonces esas competencias federativas se celebrarían en Coamo, o en Ponce, o en Mayagüez. Para San Juan… ni mirar.

Recuerdo que uno de los proyectos de Joe Serralta era que el estadio de Country Club, que iba a ser el primer proyecto Goal de Puerto Rico, llevara el nombre de una institución comercial que ya habíamos hablado con ellos y con el municipio de San Juan. Pero, por razones estúpidas, no se logró.

Si usted visita la mayoría de los estadios de Estados Unidos llevan nombres de entidades comerciales reconocidas. No las menciono, porque no son clientes de FBNET. Ustedes las conocen.

Y eso, si existe una Comisión de Mercadeo en la FPF se puede lograr. La voluntad la había.

Recuerdo que una persona que aspiraba a ser presidente de la FPF, en las pasadas elecciones, reunió a nueve (9) instituciones de envergadura que le iban a ayudar en el desarrollo del fútbol incluyendo la creación de estadios de fútbol.

Pero, escogieron de presidente al que ha dejado que el estadio de fútbol de Bayamón se convierta en un centro de entretenimiento masivo, con las consecuencias que acarrea el junte de muchas personas en la cancha. ¡Horror!

¿Y nadie toma esto en serio?

Ahora cambiamos la pancarta que decía: ¡Arriba la Tropa Naranja!, por una que dirá: ¡Ven a ver a Bad Bunny en vivo!

Nota editorial: Futbol Boricua (FBNET) Inc., ni sus socios o patrocinadores, necesariamente se solidarizan con las expresiones vertidas en esta columna.

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