Foto montaje por vocesdelsurpr.com

Siendo colaboradora en FBNET y co-host tanto en Gambeta Podcast como en Tricolore Podcast –el primer podcast de fútbol femenino llevado por mujeres en Puerto Rico– me parece de suma importancia recalcar lo que implica la violencia de género.

Todas las semanas, las compañeras y yo nos sentamos a ver, leer y analizar la manera en la cual la mujer es violentada en el deporte, en las redes sociales y hasta en sus vidas personales. Lo hemos discutido en distintos episodios, hablando sobre distintos países, pero siempre llegamos a un consenso: esto también pasa en nuestra isla. Esta columna tiene como motivo resaltar el significado de la violencia de género y lo que implica, además de seguir con el llamado de #NiUnaMás.

En el pasado mes toda mujer ha sentido miedo, sin importar su identidad de género, su identidad sexual o su edad. Todas y cada una de nosotras tiene miedo de salir, pues son interminables las noticias sobre las desapariciones y asesinatos que van ligados al simple hecho de que la víctima fue violentada por ser mujer.

Anuncio
Haz click en la imagen para más información.

 

La Organización Mundial de la Salud define la violencia de género como “todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”. Una definición sumamente simple que se tergiversa dependiendo de la relación que tenga x o y persona con el abusador.

Entonces, para que no quepan dudas, les comparto este Círculo de Poder y Control que está aprobado por diversas organizaciones, incluyendo El Colegio de Profesionales del Trabajo Social y la Procuraduría de las Mujeres. Me gustaría resaltar algunos puntos, violencia de género y violencia doméstica es:

Amenazar con hacerle mal.
Provocar miedo a través de miradas, acciones o gestos.
Intimidarla rompiéndole sus cosas personales, maltratando a los animales domésticos, mostrándole armas.
Hacerla sentir inferior.
Hacerla sentir responsable de la conducta abusiva.

¿Queda alguna duda? Dirán que no, pero cuando las víctimas denuncien, se encontrarán con muchos “pero”. Tal vez no se le crea a la víctima porque conocen al abusador y es “un tipo chévere”. Quizás caiga en la corrupción del sistema, en donde no se nos permite denunciar con libertad, ¿o se les olvidó que hay mil quinientos “rape kits” sin evaluar en nuestra isla? Tal vez se les olvidó también que 1 de cada 3 mujeres sufre de violencia de género y/o violencia doméstica y que en el 2019 hubo un total de 5,896 reportes de violencia de género contra la mujer, según reportan las estadísticas de la Policía de Puerto Rico.

La cantidad de mujeres que viven con miedo porque sus abusadores andan sueltos, que tienen tanto miedo que ni siquiera se atreven a denunciarlos debido a sus posiciones de poder o amenazas constantes, son demasiadas. ¿Cómo se puede juzgar a una víctima? ¿Con qué cara se le llamará mentirosa a mujeres que duermen con un ojo abierto?

La cantidad de movimientos en las redes sociales que han surgido por la valentía de estas víctimas que no pueden continuar viviendo con este miedo es impresionante. FBNET y esta servidora, nos hemos unido solidariamente a estos llamados y llegó a nosotros la información que ya está disponible para nuestros lectores la cual, efectivamente, demuestra que en Puerto Rico sí existe la violencia de género y la violencia doméstica, inclusive en el deporte que tanto amamos.

En pleno 2020 deberíamos ya entender que las víctimas son quienes tienen el poder en su voz. ¿Es tan difícil entender que el miedo existe y es válido?

Concluyo con lo siguiente; violencia de género es lo que le hizo Playmaker a Natalia Meléndez, violencia de género y violencia doméstica es amenazar con un machete a una víctima, violencia de género y violencia doméstica es abusar psicológicamente de la pareja que lleves actualmente, es manipular, es mentir, es esconder.

Yo le creo a la víctima, que, de hecho, no es solo una. La reputación perseguirá a los abusadores y el futuro les dará paz a las víctimas. Sin embargo, nos toca como pueblo resaltar a los abusadores y gritar a toda voz que nunca deberían estar en una posición de poder.

Para que no quepan dudas, aunque resalto la violencia de doméstica impartida con el hombre como abusador, es importante también recalcar que toda persona, sin importar su identidad sexual o de género, puede ser víctima de violencia doméstica.

Comentarios

Comentarios