Foto extraída de bleacherreport.com

El campeón del mundo, ex Rennes, ex Dortmund y actual culé era admirado por todos debido a su gran capacidad de driblear a sus oponentes. Su carrera, que podría ser comparada a la de Neymar gracias a su capacidad de enfrentar a los defensores como si fuesen conos, ha sido opacada por una gran cantidad de lesiones que le mantienen meses fuera del campo.

El FC Barcelona se ha acostumbrado a vivir sin el jugador que costó 112 millones de euros en el 2017. Esta cifra agigantada de dinero es una con la que no se deberían conformar, pues el jugador a demostrado inmadurez tanto física como mental.

Analicemos. En su tiempo en el Rennes tuvo la oportunidad de jugar sus primeros juegos como profesional del 2014 al 2016. En un total de 48 juegos anotó 25 goles. Aunque en la mayoría de los partidos salió de la banca, pero tuvo una contundencia tremenda con la que pudo anotar y asistir goles decisivos para darle la victoria a su equipo. Con tan solo 17 años, el director deportivo del Rennes lo comparó con el Cristiano Ronaldo que llegó al Manchester United a la misma edad.

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Foto extraída de espn.com

Luego dio tremendo salto a Alemania. Al club de todos los que les gusta que los underdogs ganen: Borussia Dortmund. Con apenas 18 años, el francés captó la atención de todos. Asistencia tras asistencia, gol tras gol, regate tras regate, TODOS quedamos impresionados. Si me daban la opción, yo les daba a Bale y me quedaba con Dembélé en el Madrid… ahora estoy agradecida de que no fue así, aunque no hay mucha diferencia entre el joven francés y el veterano galés.

Tras muchísimos reconocimientos como el mejor jugador del partido el francés se ganó un puesto en el equipo de la temporada y fue nombrado como el mejor rookie de la temporada. Tras solo un año en Alemania, el jugador captó la mirada de la directiva culé y se convirtió en el nuevo lateral derecho del FC Barcelona.

Entre la envidia de los demás equipos, además del miedo por su gran rapidez, comenzó su carrera en España. Todos estos sentimientos fueron protegidos con una cláusula de 400 millones de euros. Recuerden, este mismo verano el Barcelona vendió a Neymar al PSG, era un fichaje indispensable el de Dembélé.

En su primer partido asistió a Luis Suárez para sellar una victoria 5 por 0 contra el Espanyol. El próximo partido lo empezó, y ahí también comenzó su racha de lesiones. 4 meses fuera. El 2 de enero de 2018 obtuvo alta médica, solo para lesionarse por cuatro semanas varios partidos después.

Después tuvo un pequeño break y pudo comenzar su récord como goleador del Barcelona, pero solo fueron destellos del jugador que les costó tantísimo dinero. Goles fantásticos, regates aún mejores, pero lesiones pequeñas que le costaban demasiados partidos tras una acumulación de las anteriores.

Ganó el mundial en verano del 2018, pero la mayoría del tiempo permanecía como substituto, incluso en la final, en la cual ni siquiera participó. Luego comenzaron a salir a la luz sus inmadureces mentales. Se quedó dormido en innumerables ocasiones y fue multado por el club por no ir a prácticas. ¿Su excusa? Se quedó hasta tarde jugando Play Station.

La mayoría de nosotros, de seguro yo, jamás pensamos en que seremos jugadores de un club top, valiendo millones, cobrando millones mensuales, sin tiempo de ocio. Pero en esa posición se encuentra nuestro querido y simpático francés.

22 años. Lesiones que le paralizan su crecimiento e inmadureces que hacen lo mismo. Estoy segura de que Dembélé no nació siendo tremendo regateador. De seguro estuvo muchísimas noches practicando con sus amigos en la calle, en el campo, en donde sea que hubiese un balón. Quizás podemos decir que las lesiones han afectado más allá de sus huesos y que por eso ha bajado de nivel y se ve más asustado. Pero eso no es todo…

En febrero de este año cayó la gota que colmó la copa. “ÚLTIMA HORA: Dembélé fuera 6 meses”. El Barça firma a Braithwaite porque se quedan sin jugador por el resto de la temporada y se plantean venderlo.

Foto extraída de bleacherreport.com

El Barcelona está claro de que no venderá al francés por una cifra pequeña, pues bastante costó. Tras 19 goles, 17 asistencias y 63 partidos perdidos en 74 apariciones el francés ha ganado cuatro títulos. Daily Mail reporta que el Barcelona no tiene intenciones de vender al francés, pero su fanaticada sí y clubes como el Manchester United y el Arsenal lo piden a gritos.

Espero que el Dembélé del Dortmund aparezca nuevamente, tal vez en otro club que sea más paciente y que tenga una fanaticada más comprensiva, pues los culés y los madridistas esperan más de los jugadores que de sus propios padres.

Esta es la historia de cómo Ousmane Dembélé fue de promesa a cristalería…

Foto extraída de mundodeportivo.com

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