Por Frankie Gautier

Antes que nada quiero aclarar algunos comentarios, que reconozco, no fueron vertidos por mala fe y posiblemente solo por desconocimiento. Benjamín Martínez fue y ha sido un ejemplo dentro del fútbol boricua. Jugador, técnico, propulsor y sobre todo desarrollador de categorías infantiles y juveniles, en el Residencial Quintana, donde el sacrificio, por carencia económica, se duplica.

El apodo de Pito Cornflakes, le nace, como era práctica en los años pasados, a apodar a todo jugador de fútbol. Eso no evita la seriedad de que fuera Pito quien sometiera la impugnación del actual presidente de la FPF.

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Y si en vez de Pito, la hubiese sometido Maradona (Pelusa), o Messi (Pulga), o Hernández (Chicharito), o  Forlán (Cachavacha) y otros que me ocuparían toda la página, ¿no tendrían el mismo valor? No es cuestión de apodos, es cuestión de hechos.

La otra aclaración es sobre el trabajo del presidente de nuestra federación.

No solamente se hace referencia en las Estatutos de la FPF.

Artículo 38, Apartado 1
La Asamblea elije al Presidente por un mandato de cuatro años. Su mandato comenzará al término de la asamblea en la que ha sido elegido y será un funcionario a jornada completa.

Vamos al Código Electoral.

Artículo 9, Sección 2, Apartado h.
no puede desempeñar otro trabajo u oficio si es elegido
Mas claro no canta un gallo.

Aclarado esto pasemos a lo crítico de lo surgido en la Federación, a la entrega de una impugnación, sellada y dirigida, exclusivamente a la Comisión de Apelaciones.

El procedimiento a seguir es el siguiente:

Toda comunicación que se recibe a cualquier de la comisiones, sellada o no, su custodio es el Secretario General de la FPF (que es el secretario de ambas comisiones y con poderes limitados a la consultoría). NO puede abrir ninguna correspondencia y tiene que entregarla al presidente de la comisión a la cual fue dirigida. Y menos entregarla al presidente de la FPF. Y menos si este es candidato a posición alguna en estas elecciones. ¿A quien responde el Secretario General?

La pregunta es: ¿Quién abrió el sobre? ¿Quién mandó a abrir el sobre? ¿Por qué Labrador llamó a Martínez para reclamarle, antes de que la Comisión de Apelaciones recibiera la impugnación?
Con solo esa acción, la Comisión de Apelaciones puede aplicar los artículos 13, 14 y 55 de los Estatutos de FIFA y los aplicables a funcionarios de la FPF, redactados en el Código de Ética de la FPF.

Las violaciones del Sr. Labrador son claras e irrefutables:

Violó los artículos ya señalados.

Abandonó un Congreso extraordinario de CFU en Curazao un día antes para venir a trabajar en un cartel de boxeo.

Tomó decisiones por encima del Comité Ejecutivo en contra de los principios de sana administración.

GRAVE: abre o permite que se abra una comunicación sellada y dirigida a la Comisión de Apelaciones, violentando el Código Electoral.

Sobre las mal llamadas visorías y sus recaudos cabe preguntar:
¿Por qué en efectivo? ¿Recibió una factura cada niño que entregó el dinero? ¿Cuál es el temor a  presentar pruebas? ¿Cuantas fueron? Debe haber un record de recaudación. ¿Dónde está? ¿Quién es el custodio?

Solo se pretende aclarar dudas. Si no hay nada que esconder, ¿Por qué abrir sobres sellados que son para una Comisión? Abuelo decía: el que tiene hechas, tiene sospechas.

Aquí no hay nada que sospechar. Los tres miembros de la Comisión de Apelaciones tienen ante sí, todas las violaciones reflejadas en las impugnaciones que han recibido para poder salvar al fútbol de nuestra isla de este vividor del deporte. IMPUGNEN SU CANDIDATURA.

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Frankie Gautier fungió como Secretario General bajo las administraciones Serralta y Labrador.

NOTA: Los comentarios aquí hechos son del analista invitado. FBNET o FutbolBoricua (FBNET) Inc., no necesariamente se solidariza con las expresiones vertidas por el mencionado invitado.

Foto: NOTICEL

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