Después de levantarme agobiado,con la noticia que el viernes publicó FBNET, no creo que haya otra salida para Iván Rivera, presidente de la FPF, de renunciar a su posición o que el Comité Ejecutivo lo suspenda, o que la Asamblea General lo destituya.

En una columna anterior, había explicado que algo sucedía en la FPF, que iba a explotar y que me había llegado información de que era sobre los nombramientos que el presidente de la FPF había hecho y los que tenía en mente hacer.

Lo publicado sobre Elgy Morales tenía que saberlo Iván Rivera. Además, todo nombramiento a una posición en la FPF tiene que ser aprobado por el Comité Ejecutivo. Hay miembros del Comité Ejecutivo que han indicado que nunca, el presidente Rivera, busca la aprobación del Comité Ejecutivo para nombrar o tomar decisiones que afecten a la federación.

Anuncio
Haz click en la imagen para más información.

 

Mire usted si Rivera sabía algo, que me informaron unos miembros de la FPF,que Costa Rica celebró un curso para técnicos de fútbol y que Rivera envió a dos personas, donde no incluía a Morales. ¿Por qué no enviar al técnico de las Selecciones Nacionales? ¿No crea una sospecha?

Para el fútbol nuestro, esto es un rudo golpe, porque se trata de poner en riesgo al nombre de la entidad a sus componentes y a la juventud de nuestra isla.

Con solo leer lo publicado, la mínima exigencia al Comité Ejecutivo, dentro de sus deberes estatutarios, es la suspensión inmediata del Presidente Iván Rivera Gutiérrez, de todo aquel que sabía sobre esta situación y una reunión extraordinaria de la asamblea general para evitar una intervención de la CONCACAF y de la FIFA; evitar que envíen otra Comisión Normalizadora a Puerto Rico.

Si por el contrario, en los próximos días, no se toma una acción punitiva contra los involucrados, digamos adiós a los tiempos en que nuestra federación mostraba caminos de honradez, gallardía, moral y rectitud. El tiempo dirá.

Comentarios

Comentarios

Haz click en la imagen y únete a la comunidad hoy.