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Sábado 21 de mayo de 2016
Edwin R. Jusino | Desde la Tribuna

Hoy es el Día Internacional del Fútbol Femenino de la CONCACAF, y por eso entiendo meritorio hablar un poco sobre el estado del fútbol femenino en Puerto Rico. Anoche mientras sintonizaba el partido de repechaje olímpico de volibol femenino entre Puerto Rico y Argelia, contemplaba cuan diferente pudo haber sido la participación puertorriqueña en el pre-olímpico del pasado mes de febrero, si tan solo la Federación hubiera tomado más en serio el reto.

Cuando observo el plantel de Puerto Rico, en voleibol claro está, veo que un buen nucleo de las locales tienen experiencia internacional, sin hablar de que la mayoría llegó a jugar NCAA División 1. Entre estas que me refiero están Stephanie Enright, Aurea Cruz, Natalia Valentín, y Karina Ocasio. Pero eso sí, todas las jugadoras son profesionales; y no hablo en el sentido de que si cobran o no.

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Sobre Anita Rabell y la Liga Superior Nacional Femenina

En contraste, a pesar de las relaciones públicas y la demonización de toda crítica negativa sobre el programa de selecciones nacionales femeninas de la Federación Puertorriqueña de Fútbol (FPF), Puerto Rico no cuenta con un nucleo principal de profesionales.
Puerto Rico solo tiene dos profesionales, Nicole Rodríguez y Jackie Cruz. Y ¿cómo?, si los maracachimbas del fútbol femenino de la FPF no jugaron ni bolita y hoyo en su vida; y si hablamos de Ana Rabell, les recuerdo que fue la portera nacional más goleada en la historia del fútbol femenino de Puerto Rico.

Fue en 1998 cuando la Selección Nacional Femenina disputó la eliminatoria mundialista para el mundial del 1999, y a pesar de que fue la primera representación femenina en una clasificatoria mundialista, Puerto Rico se comió 21 goles ante Canadá, el 21 de agosto de 1998, seguido por un 0-8 ante Guatemala el 30 de agosto de 1998. Asi que lo que pasó en Texas no se compara con aquella primera goleada de espanto, y fue record hasta reciente.

Diez años más tarde en el 2008, en buena lid, Rabell crea la Liga Superior Femenina, hoy la Liga Nacional Femenina. Liga privada que todavía  responde a sus intereses. No solo responde a sus intereses, sino que nunca tuvo una infraestructura profesional, ni actua como profesional. No, la Liga Superior Femenina siempre ha sido amateur, con el interés de llenarle los bolsillos a ciertos individuos y más nada. Particularmente cuando la FIFA otorga $40,000 a la Federación por que exista una Liga Nacional Femenina. ¿Llegará ese dinero a los clubes? Quédense esperándolo.

Sé esto porque en el 2009 FBNET fue el primer medio que transmitió un partido de fútbol femenino de la Liga Superior Femenina, y hemos visto el proceder de dicha liga desde su inicio (por si no lo saben FBNET fue fundada en septiembre 11 de 2008).

Actualmente el fútbol femenino es como las olas del mar. ‘Me molesto con Anita brinco a la PRSL’. ‘No me dejan manipular el sistema para favorecer mi equipo en la PRSL, pues regreso a donde Anita’. Así es la actitud de ciertos individuos vinculados al fútbol femenino en Puerto Rico, tanto de un bando como del otro, como el nene que se enchisma y se lleva el bate y la bola.

Sobre las jugadoras y la Selección Nacional

Al final, las que sufren las ineptitudes de los dirigentes son las jugadoras. Particularmente porque, a pesar de las excepciones como Nik Cruz, Angiemar Felix y otras, la edad media que las jugadoras puertorriqueñas dejan de jugar al fútbol está entre los 22-24 años. Más o menos cuando dejan de jugar en la Liga Atlética Interuniversitaria y optan por hacer estudios de maestría o doctorado.

El fútbol para la joven puertorriqueña no es solo un hobbie, es más una manera de pagar sus estudios (claro esto también recae en el masculino pero estamos hablando del femenino aquí). A pesar de todo, me alegré muchísimo el escuchar que Karina Socarrás está contemplando el brinco al profesionalismo en europa. Ella tiene la capacidad de ser la Pito Ramos del fútbol femenino, pero quedandose en Puerto Rico nunca lo va a lograr; y aun así ya está tarde en términos futbolísticos.

Hay jugadoras y hay jugadoras. Ya hablamos de la ineptitud administrativa y técnica que afecta a las jugadoras. Hablemos de la madurez de las jugadoras. Lamentablemente muchas son manipuladas, con promesas, algunas con dinero, y otras al día de hoy no se con qué. Pero son sumisas a lo que les digan los dirigentes y particularmente los administradores. El miedo a que si me quejo o levanto la bandera no me conovocan a la Selección. Muchas aman a su patria más que a si mismas, y eso es admirable. Pero para que nuestro fútbol femenino pueda llegar a las alturas que puede llegar, se tienen que dar a respetar.

A veces son como las mujeres maltratadas, pensando que quedandose calladas y aceptando las condiciones, el hombre maltratante va a cambiar. Hablemos de números y datos para evidenciar esto:

La Selección Nacional Femenina estuvo inactiva desde el fin de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en julio de 2010 hasta 2014. O sea, durante el primer cuatrenio de la actual administración, 2011-2014, las nenas jugaron solo 4 partidos: Puerto Rico 1-0 Barbados, Jamaica 4-1 Puerto Rico, Puerto Rico 0-4 Haiti, Puerto Rico 5-1 Bermuda. En contraste la Selección Mayor masculina de Puerto Rico entre el 2011 al 2014 tuvo 16 partidos, de los cuales 5 fueron amistosos.

¿Y cuantos amistosos de calidad y oficiales ha disputado la Selección Femenina? Ninguno.

En el 2015 las nenas jugaron 4 partidos: Puerto Rico 12-0 Granada, Puerto Rico 9-0 Aruba, Puerto Rico 3-2 Haití, Puerto Rico 1-0 Guyana, y Trinidad y Tobago 1-0 Puerto Rico. Todos como parte de la ruta de la Selección al Pre-Olímpico de la CONCACAF. Mientras que el masculino tuvo la misma cantidad de partidos, pero nuevamente la Federación invirtió más recursos en el masculino que en el femenino, particularmente en relación a un amistoso no oficial contra el New York City que quedó por debajo de las expectativas económicas que se plantearon.

Ya en el 2016 los varones habrán sobre pasado a las chicas en cantidad de partidos disputados. El partido ante Anguila en el Loubriel el próximo mes será el quinto partido del masculino, mientras que las chicas solo jugaron 3.

El fútbol femenino en Puerto Rico es usado solo para publicidad, y lamentablemente es mayormente recreativo. Mientras nuestras mejores jugadoras sigan quedandose jugando en el amateurismo o con actitudes amateur, mientras hayan personas que solo quieran lucrarse o empujar sus agendas a expensas de ellas, lamentablemente no tomarán el situal de potencia caribeña. Seguirán con las improvisaciones.

La mayoría no tienen una actitud profesional. Hay equipos superiores femeninos que no entrenan. Hay jugadoras que tienen un complejo de divas aquí, pero cuando salen allá ven que son más del montón. O se frustran, o hechan culpa a elementos exteriores denotando una inmadurez como jugadora y profesional.

Hay jugadoras que tienen que estudiar, trabajar y entrenar; y a veces ni dinero tienen para llegar a los entrenos. Hay jugadoras fajonas y con actitudes profesionales, si las hay, pero son las que están muchas veces en el anonimato. En el ciclo vicioso que es el fútbol femenino de Puerto Rico, algo tiene que cambiar; y eso es la dirección y prioridad que le dan desde arriba.

No es posible, que la Federación Puertorriqueña de Fútbol, que recibe más dinero que cualquier otra federación del país, no pueda tener un plan de trabajo de seguimiento, y de amistosos para las chicas, de cara al proceso clasificatorio para la Copa Mundial Francia 2019.

Foto: Suministrada

 

 

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