Pep Guardiola. GiveMeSport.com

El que ha tenido más de una conversación sobre fútbol conmigo, o me ha escuchado hablar en Gambeta Podcast conoce mi pasión por el Barça, por sus valores y por su estilo de juego. Como nuevo integrante de FBNET, escribo esta pieza para darme a conocer en ese aspecto. La motivación detrás de esto, además de una querida amiga futbolera quien sugirió la idea, es el documental de la mítica era Guardiola: Take the Ball, Pass the Ball. Sin duda alguna, ese fue el fútbol que me enamoró. 

Por más clichoso y monótono que suene, me gusta comenzar por el principio. El documental arranca con una serie de imágenes de los mejores momentos de aquel equipo acompañadas de la música de Pinto, el segundo portero del Barça en esa era. Si bien era bueno parando penaltis, parece ser que es mejor músico, puesto que la pieza que acompaña las imágenes evoca y representa lo que sentíamos todos al ver a aquel Barça hacer posible lo imposible. 

Situémonos pues en mayo del 2011 en Wembley. El Barça se enfrenta al Manchester United por segunda vez en una final de Champions League. Es el primer partido que muestra el documental, y el primer partido del Barça que vi de principio a fin. Tanto Alex Ferguson como Michael Carrick, utilizaron calificativos superlativos para definir aquel partido del Barça. Ferguson dijo en rueda de prensa que nunca le habían jugado de tal manera y Carrick, por su parte, señaló que eran demasiado buenos. 

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Mi impresión sobre aquel equipo fue más o menos la misma. Sentado en la sala de mi casa, me preguntaba cómo había tanta diferencia de nivel entre un rival y otro en una final de un deporte. Y sin saber nada de fútbol, tenía claro que ese equipo sabía cómo hacer las cosas y cómo hacerlas bien; con pausa y con estilo. 

Sumado a toda esa sobrecarga de estímulos, estaba la presencia de un tal Messi. Como muchos otros jóvenes puertorriqueños en ese momento, yo me senté ese 28 de mayo a ver a Messi y solo a Messi; era el ídolo de la creciente afición por el fútbol. De los 22 jugadores en cancha, el se mostraba completamente distinto. Caminaba el campo en vez de correr como los demás, cambiaba mucho su posición y sobretodo, cuando tenía el balón hacía algo increíble. Tan increíble que, con el marcador igualado, marcó ese gol que todos recordamos: dándole una rosca al balón con la zurda que parecía como si Van der Sar podía agarrarla, hasta que acababa dentro de la red. 

Pero a él sí que le había visto antes. Tuve la suerte de querer sentarme a ver de qué hablaban todos mis amigos, al encender el televisor y encontrar un Clásico. Estaba claro que ese partido era especial, no era uno más. Sin embargo, solo pude ver aquel gol de Leo arrancando desde el mediocampo y driblando a medio Madrid para dejarla dentro del arco de Casillas. Que no parezca que me estoy quejando, sin embargo, puesto que fue ese gol que encendió mi curiosidad sobre el deporte, y sobre el Barça. 

Con el paso del tiempo, fui aprendiendo los conceptos básicos del juego. Estas claves solo me hacían disfrutar de aquel estilo de juego más y más. Seguí mi curiosidad y aprendí que aquel calvo que se paraba a gritarles en medio del partido era Josep Guardiola i Sala. Guardiola, de la misma manera que casi toda la plantilla titular de su Barça, venía de la academia del club.  

Aprendí que en la Masía, los jugadores crecían con una formación en el respeto, el esfuerzo, la ambición, el trabajo en equipo y la humildad. Agregado a esto, los jugadores aprendían a jugar al fútbol tal y como lo enseñó Johan Cruyff en sus días como entrenador del club. De modo que ver aquel Barça y tener la sensación de que, jugara quien jugara, la dinámica y la táctica siempre era la misma era totalmente normal. 

Guardiola formó parte de aquella primera escuela de Cruyff. El equipo comandado por el holandés consiguió la primera Champions League en el ’92 con un estilo de fútbol que revolucionó al planeta. 

Crecí entonces viendo al Barça de Guardiola jugar de la manera que jugaba, aprendí que lo más importante es la posesión con propósito, que la jugada siempre se comienza desde atrás, que la salida del balón siempre debe ser por el suelo, que el jugador siempre debe tener al menos dos o tres opciones simples de pase para continuar la jugada… Xavi, Iniesta, Busquets, Messi, Piqué, Puyol; todos jugadores claves de aquel equipo que me transmitió estos valores. 

Por eso es que siempre que me siento a hablar de o analizar partidos de fútbol, tengo un condicionante extra. Entiendo el fútbol únicamente de esa manera. Prefiero que el Barcelona pierda jugando bien, a que gane jugando mal; prefiero verles caer con jugadores de la Masía, que con jugadores de fuera; prefiero un gol luego de 30 pases a un gol proveniente de un pase en largo. Son cosas que jamás sabré explicar más allá de la pizarra táctica. No soy capaz de transmitirle a nadie porqué esta manera de ver el fútbol me es infinitamente superior a las demás, especialmente luego de ver al Madrid de Zidane ganar tres Champions seguidas jugando un fútbol francamente pésimo. 

Por eso fui tan crítico en su momento con Ernesto Valverde. En cada edición de Gambeta Podcast pedía su dimisión porque plantaba un equipo sinsabor en la cancha. Era un Barça que ganaba, que era sólido en defensa y solvente en momentos clave. Pero también era un Barcelona que no aspiraba a tener el balón, que se plantaba atrás y jugaba a la contra; y que si tenía el balón, no sabía qué hacer con él. 

Por eso también tengo mucha fe en Quique Setién. Aunque su labor se ha visto detenida por la emergencia sanitaria, tiene las intenciones de devolver al Barça a sus raíces. Confío plentamente en Setién y pienso que debe tener la autonomía para decidir con los jugadores con los que cuenta y con los que no. Solo espero que las elecciones a una nueva directiva se realicen pronto, ya que es la única manera en la que eso será posible. 

Al final del documental, se sugiere la posibilidad de que el heredero natural de Cruyff y de Guardiola sea Xavi Hernández. Los jugadores que compartieron vestuario con Xavi concuerdan en que será éste quien le dé esa próxima gran era a los blaugrana. Siendo mi jugador preferido en su momento, yo también lo creo así.

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