Así describo la victoria de Liga Deportiva Alajuelense frente a Limón, como un vaso de agua en el desierto porque no venían dando en una desde hace semanas, cuando varios equipos pusieron en evidencia las carencias manudas. 
Desde que inició el campeonato en lo personal vi algo extraño en los manudos, no rendían los 90 minutos aunque jugadores y cuerpo técnico mencionaran lo contrario. Eran evidentes como al final más de uno, por no decir todos caminaban y jadeaban. 
Durante el torneo pasado, las excusas para ciertos resultados eran como escuchar un disco repetido: lesiones, jugadores en selección nacional, jugadores casi que obligados a debutar no por talentosos si no por un aspecto de mera necesidad. 
Preguntando a los expertos en el tema, un equipo como los liguistas en los meses de mayo a julio del 2011 tuvo que planificar (desconozco si lo hicieron) una pretemporada a manera que físicamente los jugadores respondieran a la gran cantidad de partidos que se avecinaban. 
Para mí una de las mayores torpezas cometidas y luego de aplicar el método científico, fue llevarse a los jugadores de pretemporada fuerte a San Carlos entre torneos cortos (dos semanas de enero), ese es el punto en el que pudieron reventar a los jugadores.
Consultando a los expertos lo ideal era hacer entrenamientos de doble sesión manteniendo cargas medianas de trabajo, porque el panorama de partidos de campeonato nacional más selección se iba a repetir.
Es extraño que dentro del equipo las lesiones y ambiente de hospital sean la constante,  además muchas veces el cuerpo técnico mencionó que ocupaba cinco partidos para retomar ritmo y ya sobrepasaron la cuota.
Quizá no son las ideas de Óscar Ramírez las que estén fallando, a mi parecer lo que está fallando es la parte física. En días anteriores, el preparador físico se dejo decir en su perfil de facebook que cuando llegó a la Liga era un equipo sin identidad y a ventilar su trayectoria profesional.
Nadie le pone en duda su trayectoria, más los aficionados liguistas tienen derecho a cuestionarle su capacidad remitiéndose a las pruebas. Yo desconocía quién era  hasta que llegó a las filas alajuelenses, pero sin ser yo estudiada en la materia es evidente que no ha sabido como planificar la pretemporada a manera de que el cuerpo aguante el fuerte ritmo de competición. 
Lo comparo como cuando un atleta se prepara para maratón: inicias un proceso de pretemporada que consiste en mejorar marcas personales. Para esto te pones carreras metas en pequeñas distancias, durante este tiempo corres aproximadamente de 30 kms a 40 kms por semana, para que el cuerpo por ejemplo  aguante hacer en 45 minutos 10 kms. 
Hablamos de seis semanas duras de entrenamiento para correr un día 10 kms y así sucesivamente hasta que el cuerpo aguante correr los 42 kms, con la intención de terminar “entero”. 
En el caso de un equipo de fútbol, la pretemporada no solo debe basarse en la parte física si no también psicológica, son presiones, fortalecerla en los momentos en los cuales el equipo pierde o como mantener la calma y controlar la ira.
No sé si la Liga será el próximo campeón, por lo visto hasta el momento no lo creo así porque con las fichas que tiene y el trabajo realizado no le está alcanzando. Y tampoco me parecía un justo campeón.

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