Altos ejecutivos de CONMEBOL y CONCACAF durante conferencia de prensa de ayer. Por Randy Torres
Altos ejecutivos de CONMEBOL y CONCACAF durante conferencia de prensa de ayer. Por Randy Torres

Por Randy Torres

La Copa América Centenario le tiró un guiño ayer a Puerto Rico desde Nueva York. En un lujoso hotel de la ciudad de los rascacielos, la prensa internacional honró el mote de Times Square como la encrucijada del mundo al hacerse presente para la previa de la gran final de la Copa Centenario.  El ambiente estaba electrizante, digno de la gran final.

Los 3 capos magnos del comité organizador, Sunil Gulati, presidente de la federación estadounidense, Alejandro Domínguez, el mandamás de CONMEBOL y Víctor Montagliani su homólogo en CONCACAF se tomaron turnos explicándole a la prensa mundial lo bien que había salido todo. Record de asistencia, record de goles, record de ingresos por patrocinio y publicidad y la mejor final posible con la participación de la mejor selección del mundo y la selección campeona de América. Como tenía que ser.

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¿Qué más se puede pedir? Dos selecciones plagadas de algunas de las estrellas más brillantes del futbol europeo, se enfrentan en la revancha de la final de la pasada Copa América. El mejor del mundo y su banda contra una Chile que le propino al gran gigante de CONCACAF la peor derrota de su historia. Con tanto brillo y alboroto, ¿sería posible colar a Puerto Rico por lo menos en una esquinita de la foto para la historia de tan extraordinario evento?

No hay peor gestión que la que no se hace y después que los periodistas se cansaron de hacer preguntas y los fotógrafos de tomar fotos, acorralé a Montagliani. Le expliqué que la hinchada boricua estaba muy atenta a la Copa, mirando los partidos con anhelo y esperanza. Queremos estar presentes, queremos jugar en los grandes torneos, le dije.  Montagliani estaba consciente de que nuestra selección mayor había hecho historia al clasificar a la 3era ronda de las eliminatorias para la Copa Oro. ¿Cree usted que lleguemos?, le pregunte, y si no ahora ¿cuándo?

Montagliani no quiso dar tiempos, pero si dijo que teníamos que hacerlo bien para que no fuéramos un “one hit wonder”. Llegas, juegas y chau nunca te vuelven a ver. Como nos pasó después de Puebla con la sub-23 y como quizás pase con la selección olímpica femenina después del balde de agua helada que fue Dallas. Para Montagliani hacer las cosas bien conlleva un programa de selecciones serio que construya sus éxitos con ideas y trabajo consistentes para que haya continuidad. No es suficiente que lleguemos. Hay que llegar consistentemente. Esto parecería lógico, pero si en algo ha sido consistente el futbol puertorriqueño es en desafiar la lógica.

La otra presa en mi mirilla era Gulati, quien quedará para siempre ligado a la historia de nuestro futbol ya que el primer partido de las selecciones mayores masculinas entre Puerto Rico y Estados Unidos se jugó bajo su guardia. Le pregunté a Gulati si el amistoso contra Puerto Rico le había servido a Estados Unidos para la Copa. Su respuesta, muy simpática, fue que para los primeros 3 partidos sí, pero no contra Argentina.

Sin duda el partido se jugó porque Klinsmann quiso, pero, le inquirí, ahora que USA descubrió a Puerto Rico, USA, ¿qué más se pudiera hacer para beneficio mutuo? Gulati se mostró sorprendido por mi premisa. «Siempre hemos sabido de la existencia de Puerto Rico» me dijo, quizás confundiendo el turismo con el deporte. Insistí en esta línea de indagación.  ¿Qué posibilidades hay de hacer más, por ejemplo, amistosos entre selecciones juveniles o femeninas? Gulati contestó que tenía una «excelente relación con Eric Labrador y todos estos temas estaban bajo discusión».

Como por acto de magia apareció el susodicho Labrador al lado de Gulati. El saludo efusivo que se dieron los dos mandatarios parecía una confirmación enfática de que algún buen proyecto se estaba cocinando. Ojalá que no sean solo palabras.

Habían preguntas más punzantes, ¿qué paso con la amenaza de la comisión normalizadora, sigue latente?, ¿cuánto daño nos hace la falta de un técnico de selecciones después de cuatro meses?, ¿cómo influye el desastre que son las ligas superiores del país en el desarrollo de selecciones competitivas y en las posibilidades de trabajar más de cerca con Estados Unidos? Todas eran preguntas validas, pero estaba contagiado de la euforia de la Copa y la buena plusvalía que había generado Puerto Rico.

Dejé las preguntas duras para otro día y me conformé con el pequeño guiño que le hizo el gran evento al fútbol de nuestra islita.

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