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Valeria Suarez Reina durante su convocatoria a la Selección Sub17 de Colombia

Fútbol, para muchos es un balón rodando, para otros un deporte mas, pero para un jugador es vida. Un sueño no se convierte en realidad por arte de magia, requiere sudor, determinación, esfuerzo y perseverancia. Y cuando recuerdo la palabra perseverancia es inevitable mencionar el nombre de Valeria Suárez Reina. Una jugadora colombiana de alto rendimiento que ha dejado todo en un campo, todo por un sueño.

Suarez Reina, quien ahora milita con las cocodrilas de la Universidad Metropolitana y en el equipo superior de Mirabelli Soccer Academy, logró anotar 5 goles en la última jornada de la Women’s Puerto Rico Soccer League.

“A la edad de cuatro años fue la primera vez que patié una pelota, donde no sabía que eso sería lo más lindo que la vida me iba a dar.”

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Así fue como comenzó esta historia, entre sonrisas y miradas perdidas. Valeria, una chica con una determinación increíble, abrió su corazón y comenzó a narrar como estuvo tan cerca de lograr su sueño.

En el transcurso de su vida, hubo situaciones que se imponían a lo que desde pequeña le gustaba. “Mi madre es muy aficionada al fútbol, ella fue la primera persona que decidió apoyarme. Empezamos a buscar un ‘club’ para poder practicar, pero el único club deportivo de futbol cerca de mi casa era de niños, y fue frustrante por que debía pedir permiso a mi padre, lo que claramente sabía que sería un rotundo no. Estaba muy ansiosa de poder entrar al club que fuera, esperaba que mi padre me dijera que sí, pero como era de suponer saco su parte machista y me dio un discurso del porqué no era bueno practicar un deporte que según él solo es para hombres” dijo Suárez.

Su mayor deseo no se quedó ahí, después de varias semanas logró pertenecer a un club de fútbol, en el cual duro cuatro años para luego moverse a un club de chicas. Durante esa sucesión conoció la otra cara de la moneda.

“Mi perspectiva de fútbol cambio rotundamente. No era como yo pensaba, es un deporte totalmente duro que consta de mucha disciplina y entrega” expreso y luego añadió, “ya no lo veía como un ‘hobbie’ ahora estaba entrenando y jugando fútbol para mi vida futura , para cumplir todos los sueños y metas que inundaban mi cabeza. Practicar fútbol no es nada fácil, consta de muchos aspectos, jugar bien, tener buen estado físico, ser disciplinada y hacer cada día todo con mucha entrega y ganas.”

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Valeria Suarez Reina en acción con su antiguo club de Colombia. Suministrada.

Como todo joven, el apoyo de los padres es muy importante y aunque su padre desde un comienzo no vio lo importante que era para ella, en el transcurso se dio cuenta que tenía una gran estrella. No importaba si él se oponía o no, Valeria seguiría luchando por su sueño; así que no le quedo más que unirse y apoyarla. “Mi padre al ver tal talento que poseía y todo lo que podía lograr con mi club empezó apoyarme de tal manera que me sorprendió tanto, ya el parecía mi entrenador” dijo Suarez Reina.

Se acercaba la temporada la cual Suárez tanto esperaba.

“Estaba entrenando fuerte, doble jornada diaria. En las mañanas estudiaba, en la tarde y noche entrenaba, otros días gimnasio y así durante ocho meses. Ya se aproximaba la selección Colombia sub 17 la cual era mi categoría por edad. Yo quería ser convocada, yo quería estar ahí y ser parte de la selección Colombia” dijo la jugadora con brillo en sus ojos. Para ese entonces las posibilidades de que Suarez Reina entrara a la selección sub 17 eran favorables, teniendo una gran participación en departamentales como nacionales.

Llego el gran día, ¿Cómo fue ese momento, cuando vistes tu nombre en la lista de las convocadas?

“Llego el día esperado, junio del 2012 y mi nombre estaba ahí, VALERIA SUÁREZ REINA – CLUB DEPORTIVO GENERACIONES PALMIRANAS está convocada para la selección Colombia. Días después nos reúnen a las 20 niñas y nos dicen bienvenidas, son la selección Colombia sub 17 que va ir a jugar sudamericano buscando un cupo al mundial de Costa Rica. Me llene de felicidad y de mucha alegría porque por fin empezaría a fortalecer ese objetivo que me había propuesto” expreso.

Ser parte de una selección deportiva en el cual podrás viajar y representar a tu país, debe ser emocionante, pero ¿supongo que no todo era color de rosas?

“Era más duro de lo que imagine, te controlan todo; tu alimentación, tus horarios de dormir, no te dejan los celulares más de una o dos horas. Fue complicado las dos primeras semanas adaptarse a este cambio. En los entrenos y partidos me iba muy bien, a pesar de que el clima, que era lo más difícil de todo, ya que hacia demasiado frio y controlar tu respiración jugando 90 minutos bajo 9-15 °C no es fácil.”
“La rutina me estaba consumiendo, me sentía agobiada. En la tercera semana de concentración, no podíamos salir del hotel ni si quiera del cuarto. Ya me estaba rindiendo no me hallaba, no encontraba que hacer, no era lo que yo quería sentir, pero ponerme a pensar en todo lo que había hecho y lo que faltaba por lograr me reconfortaba, me hacía pensar positivo y seguir adelante con este sueño que estaba a poco de cumplirse.”

A tan solo una semana para poder viajar y cumplir su sueño ocurrió lo que nunca pensaría que pasaría. Un altercado que iba a finiquitar lo que tanto trabajo la había costado. “La rutina en esa semana se puso más pesada, más dura, hubieron muchos problemas con otras compañeras, tanto que nos quitaron los celulares y fue la semana sin comunicación con absolutamente nadie. Ya ninguna de nosotras aguantaba, ya todas estábamos perdiendo el control, nos sentíamos cansadas y ansiosas” menciono la colombiana.

Un problema que llevo a otro. No solo rompieron las estrictas reglas sino que también tenían problemas entre ellas mismas. Entre peleas, discusiones, unas cubriendo sus espaldas, otras se delataban y todo esto llevo como resultado seis expulsiones, entre ellas estaba Valeria Suárez Reina. “Quede perpleja, como en cuestión de segundos perdí la oportunidad más grande de mi vida. No quería llegar a casa y decir lo que paso y por qué me echaron de la selección Colombia, mandándome cuatro días antes de que se acabara la concentración.”

Pero la historia no termina aquí, al parecer el entrenador creía en las segundas oportunidades y eso fue lo que les dio a esas seis jugadoras. Lo cual fue muy difícil de aprovechar, las sacaban aparte en las practicas, no podían ir a los juegos, eran las segundas del grupo, lo cual hizo sentir muy humillada a la jugadora estrella. Aparte de eso, sufrió una lesión grave en su rodilla terminando un partido, para ser nombradas campeonas de su liga, en el cual ella había anotado dos goles en menos de tres minutos. Dicha lesión le impidió participar en el Mundial Costa Rica.

“Un mes para ir al mundial de Costa Rica y por fin ser selección Colombia, quedo en una cancha de futbol por una lesión, mis esperanzas se fueron, mi sueño se frustro porque jamás me recuperaría en un mes por más rápido que me operaran.”

A la jugadora le tomo un año y medio para recuperarse, “todo este tiempo me volví fuerte, físicamente y mentalmente, mas disciplinada, mas perseverante, más madura como deportista y persona, sabía que Dios me tenía para cosas grandes y fue entonces cuando después de cinco meses que volví a tocar el campo de futbol, me llego una beca de Puerto Rico para estudiar en una universidad y jugar.”

Como dice el refrán, no se cuentan las veces que se cae sino las que uno se levanta. Todos queremos perseverar pero no todos somos perseverantes, Valeria Suárez se levantó una vez más. “Me llene de fortaleza y me dije a mi misma, tranquila que la vida te tiene muchas cosas buenas, solo depende mí, si me levanto y sigo, o si solo me quedo a ver como los demás cumplen sus sueños” menciono quien hoy en día tiene como objetivo ser parte de la Selección Colombia Sub 20.

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