Miércoles 17 de febrero de 2016
Edwin R. Jusino | Desde la Tribuna

No hay razón para que las gladiadoras de la Selección Nacional femenina se sientan mal. Despues de todo, lograron su acometido. Presentarse, dar la cara, y escuchar la borinqueña sonar en un pre-olímpico.

Karina Socarrás, Laura Suarez, Delya Rosario, Ashley Suarez, entre otras dejaron el corazón y alma en el terreno de juego. Y por eso, hoy por hoy, se merecen los aplausos y los halagos. Despues de todo, no es culpa de ellas, ni del cuerpo técnico los resultados en el campo.

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Hay un decir que cuando los personajes principales son los de cuello blanco, y no los jugadores, es una receta para el fracaso. Hoy leyendo la columna de Sandra Rodríguez Cotto sobre el machismo en la cobertura de la Selección Nacional femenina, me dió el pie forzado para escribir esta columna.

Los resultados del pre-olímpico son responsabilidad de Eric Labrador, Anita Rabell y en menor grado, el Secretario General, Ignacio Rodríguez Argote. ¿Por qué? Cuando nuestra selección nacional clasificó al pre-olímpico, la Federación Puertorriqueña de Fútbol prefirió darle prioridad a la Selección Masculina, que se enfrentaba en un amistoso con el NY City FC, y no en la preparación de las chicas.

Lo que dice Rodríguez Cotto es muy cierto. Las zapatillas eran las que ellas usaban a diario. Gastadas, y humildes. Ni medias tenían, como si fueran una selección de tercer mundo; risible ya que hasta paises del llamado tercer mundo se prepararon mejor que Puerto Rico.

Concuerdo 100% con Sandra Rodríguez Cotto sobre que el machismo institucionalizado en el fútbol es parte fundamental del problema. Pero yo le añado la mediocridad de un presidente que de todas las estructuras federativas en las que ha intentado estar envuelto, como Taikwon Do y Boxeo, lo han sacado por su mediocridad. Solo los del fútbol se han tragado sus vanas promesas, y su horripilante ética de trabajo.

Para los federativos, es más importante el pasaje de avión a lujosos hoteles, donde les pagan dietas de sobre $3,000 dólares al día, es más importante usar sus puestos para beneficiarse, directa o indirectamente, que buscar los recursos para la Selección. ¿Por que no podían ofrecerle una serie de amistosos en diciembre o a principio de enero contra selecciones centroamericanas o de la elite caribeña? Haiti, Guatemala, y Trinidad y Tobago, todas estaban en el grupo B y podían haber sido rivales de preparación.

Pero no, se optó por hacer amistosos una semana antes del comienzo del pre-olímpico, contra universidades de mediano “ranking” en la NCAA, o de baja calidad de la NAIA, que para colmo no jugaban un partido competitivo desde octubre. Esta administración siempre ha esperado a última hora para los partidos amistosos, y nunca han aprendido de sus errores. Eso, querida audiencia, solo denota la locura que permea desde la silla presidencial, tal y como diría Albert Einstein: “la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes”.

Era la primera vez que se iba a pre-olímpico, y la Federación optó por abandonarlas. Desde noviembre buscaban hacerle la vida imposible al técnico Carlos Avedissian para sacarlo. Claro, ya desde Bayamón tienen a su reemplazo listo, pero eso es para otro escrito.

¿Se olvidaron ya de las quejas de la capitana Delya Rosario?

Según la información que tenemos en FBNET, el amistoso entre Puerto Rico y el NY City FC supuestamente iba a generar $100,000 para la Federación. Además de que el dinero no se sabe ni donde está, por que según fuentes federativas no han pagado, ese dinero se pudo haber usado o destinado para amistosos de calidad, equipación nueva completa, en fín, para inyectarle más recursos a la Selección Femenina.

El fútbol femenino en Puerto Rico siempre ha sido relegado a un segundo plano. Lo se porque he sido de los que hemos estado luchando para que se les de prioridad a la chicas. La realidad es que la Federación asigna más recursos a los varones que a las féminas, a pesar de tener a la paladín del fútbol femenino dentro del Comité Ejecutivo. Pero para ella es más importante adelantar sus causas personales que luchar por que se le otorgen los recursos adecuados a la Selección Femenina. Es más importante luchar por mantener control del fútbol femenino, a expensas de los clubes y su representación, que movilizarse a buscar los dineros en la calle.

En fín, entre sexismo y la mediocridad, tenemos los resultados que vimos en el pre-olímpico.

Y las jugadoras de la Selección Nacional Femenina de los Estados Unidos tienen muchísima razón. Nuestras gladiadoras tienen el potencial de ser entre las grandes de CONCACAF. Nuestras jugadoras un dia de estos podrán irse de tu a tu con los Estados Unidos, y en mi imaginación las veo ganandole a mi segunda selección favorita con un golazo de cabeza de Karina Socarrás.

Si, eso será algún día; cuando se les de el respeto e importancia que se merecen. Por que las nenas llegarán a un mundial primero que los varones, y también a las olimpiadas primero que ellos. Solo necesitan el apoyo genuino de los señores y señoras de cuello blanco. No una foto para publicidad y decir que las apoyan. Se apoya con acciones y no promesas vanas. Se les apoya con un plan estructurado, con un técnico “full time”, (y no con esto digo que Avedissian no es el correcto, pero el tiene TODAS las selecciones), y creando un ambiente de trabajo y de práctica positivo y de confianza del cuerpo técnico y de las jugadoras en las estructuras administrativas cuya responsabilidad es el de apoyarlas.

Cierro esta columna diciendole a las chicas gracias. Gracias por dejar su corazón y representarnos. Gracias por las horas, los días enteros, que se dedicaron a practicar y que no pudieron disfrutar con sus seres queridos. Gracias, aunque Puerto Rico y la Federación, no se merecieran su sacrificio.

Foto: CONCACAF

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