por

Daniel Gambarrotti

España 360

La nueva edición del súper clásico español fue como una película repetida. La agónica espera por el partido, un encuentro que dejó mucho que desear en lo futbolístico, el juego ríspido secuestró al buen fútbol y al final el mismo vencedor. El Barça llegó al Bernabéu y demostró simplemente que es el mejor equipo del mundo.

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La afición merengue no se había acomodado cuando el grito de gol copó al teatro de la Castellana, el galo Karim Benzema había marcado gol a los 22 segundos de juego. Los hinchas blancos no podían haber presenciado algo mejor. Un error cometido por la zaga blaugrana le daba la delantera a los de Mou. Todo indicaba que el Madrid iba por el knock-out, las indecisiones se apoderaban de los jugadores catalanes, pero aparecerían destellos de las genialidades, Messi tuvo una clara al minuto 6’, con un remate cruzado a ras de césped que solo el mejor arquero del mundo, Casillas, tiene las cualidades para desviarlo al tiro de esquina. Los minutos iban pasando y el Barça seguía mejorando. Al minuto 30’ Xavi habilitó a Messi, para que este trasladara el balón por el centro del campo, consiguiendo el quiebre de la zaga del Real Madrid y pasarle el balón al chileno Alexis, que batió a Iker con un sólido remate. El marcador no se movió más, pero los fantasmas de las derrotas se iban asomando.

La intensidad del Madrid se desvaneció por completo para la segunda mitad. El Barça se hizo dueño del balón y empezó con su ya patentizado “tiki-taka” a desmantelar a los merengues. Al minuto 53’ como sin querer queriendo llegó el segundo tanto blaugrana, Xavi remató de media distancia, el balón se encontró a las piernas de Marcelo, que le cambiaron el rumbo para que terminara al fondo de la red. Con este marcador la moral merengue se vino al suelo y la suerte estaba echada. Pero para que no hubieran dudas del poderío blaugrana, aparecería Cesc, para sentenciar el encuentro y humillar al Real Madrid nuevamente. El juego ríspido y sin ideas apareció por los últimos minutos del encuentro. El marcador no se movería más, con un resultado final de 3-1, el Barça se despacharía al Madrid en la casa blanca.

El gol más rápido en la historia de los clásicos no fue suficiente para el Madrid, quizás fue su peor enemigo en la noche de hoy, pero no fue el único, Coentrao jugó uno de los peores partidos de su vida, Cristiano se arrugó en los momentos que más lo necesitó el Madrid, Marcelo estuvo muy inseguro en la defensiva. Solo se puede rescatar a Iker, que sino fuera por el, esto hubiera sido una goleada.

Por otro lado el Barça, sigue siendo el Barça. Dominó la posesión del balón, creo mejores jugadas, jugó mejor en conjunto y ganó. Demostrando una paternidad histórica ante el Madrid, ganando 6 de los últimos 8 clásicos.

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