Miércoles 12 de marzo de 2014

Esteban Guevara/FBNET

Patria

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Presentan interesante propuesta a la Asamblea Legislativa

Hace dos semanas el herediano Erick Bogarín Benavides, Bachiller en Derecho, investigador de historia y aficionado al fútbol, presentó una muy curiosa propuesta a la Oficina de Iniciativa Popular de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Esta consiste en declarar símbolo nacional a la Selección Nacional de Fútbol. Bogarín fundamenta su idea en el artículo La Selección, nuevo símbolo patrio alemán, del periodista Daniel Martínez, publicado el 24 de noviembre anterior en el sitio web del Deutsche Welle; en él el autor parte de los resultados de un estudio efectuado por el Instituto de Deportes, Negocios y Sociedad para la Federación Alemana de Fútbol, que “reveló que la selección nacional de fútbol es la mayor representación de la unidad del país, y que con ella se sienten identificados todos los sectores de la sociedad.” (1)

En el texto, el profesor Sascha Schmidt, coordinador del estudio, afirmó: “El equipo nacional y sus integrantes tienen cada vez más adeptos y su capacidad de convocar a la sociedad ha venido creciendo […] Acá estamos hablando de un patriotismo sano y positivo.” (2) De tal modo la investigación hace referencia al hecho de que el representativo nacional unifica e iguala a todos los habitantes, así, hombres y mujeres, ricos y pobres, metropolitanos y rurales, todos se identifican con el mismo equipo y lo apoyan de cara a alcanzar los mismos objetivos trazados desde el inicio.

Parte de la posterior argumentación que a partir del documento germano lleva a cabo la iniciativa del jurista florense se refiere al intrincamiento de otros símbolos nacionales en la propia Selección Nacional con todo su entorno y logística, tales como el fervor para cantar el himno nacional, la exhibición de los colores patrios en el uniforme, así como el carácter de pertenencia que representa el nombre del escenario deportivo donde juega la Tricolor sus encuentros: Estadio Nacional.

La propuesta es interesante, por cuanto existe una coincidencia de criterio en Costa Rica con respecto a algunos puntos señalados anteriormente. En setiembre del año pasado, y de acuerdo a una iniciativa nacida en redes sociales, antes de iniciar el juego eliminatorio contra EEUU en La Sabana se cantó el Himno Nacional con una pasión y un entusiasmo como pocas veces se había apreciado en el país;  aquel gesto tuvo como motivación lo sucedido en la nevada de Denver seis meses antes, cuando en una lamentable decisión para el Fair Play (juego limpio) se permitió completar un partido que perdía la Sele en ridículas condiciones climáticas y extrafutbolísticas. Dichos eventos demostrarían después que aquella afrenta deportiva para los ticos fue más allá de lo futbolístico e hirió parte del sentimiento patriota que albergamos. Otro ejemplo muy reciente corresponde al desagradable uniforme que la empresa italiana Lotto y nuestros federativos eligieron para vestir a la Tricolor; de nuevo tocó el orgullo del costarricense que incluso promulgó iniciativas para echar atrás la desafortunada escogencia de la prenda nacional. Es evidente que el equipo de todos se ha convertido en un elemento sublime del más envidiable nacionalismo.

Otro de los argumentos que contempla la petición se dirige a aprovechar y encausar positivamente el ejemplo que nuestros futbolistas de la Selección brindan a la niñez tica. El estimado lector puede considerar lo beneficioso que resultaría para los infantes que sus ídolos, sus modelos a seguir como Keylor Navas, Bryan Oviedo, Joel Campbell, Bryan Ruiz y Cristian Gamboa, sean considerados parte de un símbolo nacional especial, y que a través de ellos los más pequeños de nuestro país vayan concibiendo por un lado el buen ejemplo de una vida sana, sin vicios y que propicie la práctica del ejercicio, y por otro lado, el deber de buscar siempre esforzarse y luchar con honor en la defensa de los elementos del civismo costarricense.

Alrededor de la Tricolor desde hace muchos años han existido ejemplos en los que se ha apelado a símbolos nacionales y otros elementos que representan esta patria. Uno de los uniformes que dotó la empresa estadounidense Reebok a la Sele en 1997 presentaba dibujos del escudo de la República inmersos en la tela de la camiseta. Asimismo varias canciones de apoyo han contribuido su aporte: en el vídeo oficial de Lo Daremos Todo, tema que evoca los más gratos recuerdos de la participación tica en Italia 90, aparecen varios símbolos nacionales como la carreta típica y la guaria morada, además de que se emplea marimbas en la pieza musical; por su parte el solista Tito Oses, ampliamente elogiado en el extranjero, previo al inicio del Mundial Alemania 2006 exhibió con mucho orgullo en varios conciertos en Munich el mensaje “Podemos […] contarle al mundo que cambiamos las armas por balones […] Estaremos abrazados, unidos como hermanos, esperando que regresen a casa” de la letra de su canción Unidos por un solo corazón.

escudo de la Rep en uniforme de la Sele

Patriótica camiseta. En 1997 la Selección utilizó en algunos encuentros una camiseta Reebok en cuya tela se apreciaban dibujos del escudo de la República. (Tomada del FB del periodista Willy Pérez)

En el mundo ha habido una serie de casos que guardan cierta similitud con el sentimiento promovedor de patriotismo que identifica a esta ponencia. Basta con dar un vistazo a varios de los escudos oficiales de las federaciones nacionales de fútbol para confirmarlo; algunos exhiben aves nacionales, como ocurre en el caso del de Francia (*), Alemania, Bolivia, Ecuador y Guatemala; otros presentan el árbol nacional, como el de Arabia Saudita; mientras que los animales nacionales son reproducidos en el de Corea del Sur, Costa de Marfil y, hasta hace unos años, Australia.

nueve escudos

Símbolos nacionales en emblemas de federaciones de fútbol. *1. Francia exhibe el gallo, que si bien no es oficialmente el ave oficial nacional, lo fue en el pasado y aún posee un gran valor para la idiosincrasia de los galos. 2. El de Alemania presenta al águila. 3. El canguro y el emú, dos de los tres animales nacionales de Australia, aparecían hasta hace unos años en el emblema del país oceánico. 4. La palmera de dátiles sobresale en el de Arabia Saudita. 5 y 6. Bolivia y Ecuador comparten el cóndor como ave nacional presente en el escudo de sus respectivas federaciones de fútbol. 7. Guatemala exhibe un quetzal. 8. Corea del Sur muestra un tigre. 9. El elefante es el animal nacional de Costa de Marfil, está presente en su emblema oficial y es además el mote que recibe su equipo nacional. (Tomados de internet)

Otros particulares ejemplos corresponden al emblema de las federaciones de México, Inglaterra y Dinamarca, caracterizados por recrear no uno sino varios símbolos nacionales. En cuanto a los uniformes, la selección de México, así como las de Italia, Holanda y Croacia adoptaron elementos nacionales como La Piedra del Sol (incorrectamente llamada calendario azteca) en el caso del Tri durante la Copa del Mundo Francia 98, y los colores de su respectivo escudo de armas en el caso de las tres naciones europeas. Otro aporte es el señalamiento expreso a la patria que reproduce el tema musical Uruguay, te queremos ver campeón, compuesto a propósito del título charrúa en el Mundialito de 1980 (torneo que reunía a las selecciones que habían ganado la Copa Mundial); dice: “Vamos a alentar la idea para que ‘celeste’ sea el triunfo otra vez […] para que la patria entera grite Uruguay campeón.”

tres escudos

Particulares escudos. El de la federación mexicana combina un elemento cultural como La Piedra del Sol con símbolos nacionales tales como el águila real y la bandera del país. El inglés, por su parte, exhibe tres leones, su animal nacional, con diez rosas Tudor, la flor nacional. Mientras que el emblema danés presenta dos cisnes mudos, su ave nacional, y una margarita, flor nacional de Dinamarca. (Tomados de internet)

Modric

Indumentarias con motivos nacionales. Luka Modrić, estrella croata, vistiendo el uniforme oficial de su selección; la camiseta cuadriculada recrea el escudo de armas de Croacia. La prenda mexicana de 1998, por otra parte, exhibió La Piedra del Sol, monolito que es parte de la cultura de México. (Tomadas de zetaestaticos.com y El Universal)

En enero del presente año, justamente una semana después de ser elegido Balón de Oro, el delantero Cristiano Ronaldo fue condecorado en Portugal por el Presidente de la República, Aníbal Cavaco, con la Orden del Infante Don Enrique el Navegante. Entre la argumentación que el Gobierno lusitano brindó para conferir tal dictamen, afirmó que el futbolista es “un símbolo de Portugal que contribuye a la proyección internacional de su país con su ejemplo de tenacidad para las nuevas generaciones” (3), prácticamente el mismo sentir que aplica para la Sele y su labor hacia el país, señalado en el anteproyecto de marras.

CRCondecorado

CRCondecorado. Cristiano Ronaldo en compañía del presidente portugués Aníbal Cavaco. El talentoso futbolista lusitano recibió del mandatario de su país la Orden del Infante Don Enrique el Navegante. (Tomada de depor.pe)

“Albert Camus dijo alguna vez que la selección es la patria. Así concebía el magnífico escritor francés el sentimiento popular que arraiga la selección de fútbol […] Estos días de selección en Colombia no son diferentes. La marea amarilla que se luce con orgullo y veneración, en las buenas y en las malas, esperando el gran triunfo o el milagrito”, (4) externó el periodista Iván Mejía Álvarez en su artículo La selección es la patria, publicado en el diario colombiano El Espectador. La contribución del comunicador cafetero se refiere a la brillante campaña futbolística que rindió la selección nacional de su nación el año pasado y que lo premió con el pase al Campeonato Mundial, un gran éxito para tan sufrido pueblo. Dicho sea de paso, cabe señalar que la adopción de los tres colores de la bandera colombiana para el uniforme de la Selección nació en 1985, en tiempos en los que los cafeteros adolecían la etapa más cruenta del narcotráfico, con atentados terroristas, asesinatos de políticos, amenazas a la población civil, etc., que incluso le hizo perder a ese país la posibilidad de ser sede de la Copa del Mundo del año siguiente.

Patria parcera

Patria cafetera. Uno de los países latinoamericanos más abatidos por la violencia del narcotráfico es Colombia, que sin embargo en el último año halló en su Selección Nacional un motivo para sonreír y al mismo tiempo exaltar el patriotismo. La publicación de El Espectador así lo demuestra. (Captura de elespectador.com)

A pesar de los ejemplos reseñados anteriormente, no se conoce aún ningún caso en el mundo en que la Selección Nacional de Fútbol de algún país haya sido designada con el honorable título de ‘símbolo nacional’, lo cual le genera un punto más de atractivo a este eventual proyecto, pues existe la posibilidad de convertirse la nuestra en la primera nación en consolidarlo. Ello bien podría ser el punto de partida para que otras naciones también tomen la misma determinación con sus respectivas representaciones locales. De ser así, y dado el carácter cívico que adoptarían los combinados de cada país, se estaría promoviendo los lazos de fraternidad que en el pasado existían, por ejemplo, entre los países del istmo y que eran puestos de manifiesto en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en sus primeras ediciones de las décadas de los 20s y los 30s; aquellas competiciones eran un auténtico espectáculo deportivo, cultural y diplomático, muy diferente de lo que se vive hoy con abucheos del himno nacional y ‘serenatas’ en las cercanías del hotel de concentración del rival. Con este primer paso que tomaría Costa Rica se estaría dando el ejemplo, como lo hizo nuestro país en 1948 cuando abolió el ejército y le brindó un mensaje de paz al mundo; actualmente 22 países (la mayoría de ellos, islas) han seguido el mismo camino y no cuentan con fuerzas militares gracias a la decisión costarricense de hace más de seis décadas.

Olimpiadas Centroamericanas

‘Olimpiadas Centroamericanas’. Las primeras ediciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe eran un evento deportivo que acaparaba la atención de todo el istmo. En los Juegos de 1935 en San Salvador los atletas desfilaron mientras en las tribunas del Estadio Flor Blanca contemplaban la escena los distinguidos presidentes de las repúblicas centroamericanas. (Tomada de elsalvador.com)

Como en cualquier tema, siempre hay detractores. En todo el mundo se puede hallar posiciones opuestas a considerar patria al representativo deportivo de un país; unas catalogan a la Selección como concepto que desvía la atención de las carencias que no puede (o no quiere) subsanar un gobierno o un sistema político; otras critican que el “nacionalismo” aparezca solo cuando juega la Selección; en el caso de la nuestra el sociólogo Sergio Villena Fiengo la equipara con el ejército que no tenemos (es decir, concentra el carácter violento y morboso que reprimimos); otros en esa misma línea la convierten en el crisol receptor de las frustraciones de la población (machismo, homofobia, xenofobia, inseguridad); todas las consideraciones detractoras tienen puntos muy válidos, sin embargo, amigo lector, por un segundo trate de imaginar nuestra vida cotidiana sin la Tricolor, imagine al acérrimo aficionado sin ese desahogo, sin esa terapia dominical a un precio bastante cómodo (porque lamentablemente en nuestro país no todas las personas tienen ni los medios económicos ni la apertura mental como para poder ser atendidos por un profesional de la psicología); imagine -y con esto jamás pretendo aprobar la violencia bajo ninguna circunstancia- al padre agresor que acumule su ira sin poder liberarla más en el estadio, ¿será justo para su esposa e hijos convertirse en el blanco adonde se redirijan esas “municiones de agresión”? Pretender atacar a la Selección -o al fútbol- por problemas sociales originados en otros contextos es exactamente igual al hipotético caso del orfanato que es cerrado por no contar con las condiciones higiénicas, y se halla entonces como “solución” lanzar a los niños huérfanos a la calle…

Creo que todos estamos de acuerdo en que la problemática social de Costa Rica urge de soluciones, pero censurar un elemento que regala felicidad momentánea es un error. Para defender este argumento rescato dos excelentes opiniones: la primera, del pianista y escritor costarricense Jacques Sagot, Premio Nacional de Literatura y autor de sesudas opiniones en la columna Magníficos de Al Día, quien afirmó en mayo anterior: “El futbol es una guerra ‘civilizada’, pauta, legaliza, ritualiza una agresividad que se libra en un espacio acotado: el terreno de juego. No nos engañemos en cuanto a su violencia implícita: un equipo que le mete seis goles a su rival lo está asesinando, ¡pero simbólicamente, y esto es lo importante! La violencia está ahí, pero ha sido transformada en juego. Como tal, el deporte es una de las mejores cosas que ha inventado el ser humano, a fin de no masacrarse a sí mismo […] Un triunfo supremo de la civilización sobre la barbarie: en lugar de suprimir nuestra agresividad, la elaboramos, la transmutamos.” (5)

La segunda valiosa consideración corresponde al periodista y escritor inglés John Carlin, ganador de los premios europeos Ortega y Gasset, y Bancarella al mejor artículo y mejor libro de deportes del año, respectivamente. Posterior al atentado terrorista de la maratón de Boston ocurrido en abril de 2013,  el comunicador británico señaló en su artículo Fútbol es civilización, publicado en El País de España: “Siempre existe la posibilidad de la redención en el fútbol y nunca se llega a ese extremo de cero empatía con el prójimo que desemboca en casos como el de Boston en el que uno coloca un par de artefactos explosivos entre una multitud consciente de que va a provocar un atroz sufrimiento ajeno […] El fútbol es la guerra, incluso la masacre, pero por otros medios, más civilizados […] No es una exageración afirmar que gracias al fútbol el mundo es menos violento y cruel de lo que sería sin él […] Los fanatismos en el fútbol se expresan en gritos o llantos fugaces, en euforia o dolor pasajero, y los resentimientos, en vez de cocinarse a fuego lento durante años o siglos, se purgan con la esperanza de un resultado favorable la semana siguiente.” (6)

Finalizo refiriéndome a un punto de la propuesta de Bogarín Benavides del que si bien no estoy del todo de acuerdo, es un aspecto propiciador del análisis y consecuente discusión. La propuesta sugiere que recaiga la designación de símbolo nacional en todas las selecciones nacionales de fútbol, en lugar de corresponder únicamente al representativo mayor, el cual no es un secreto es el único capaz de consolidar un apoyo masivo en Costa Rica (dado que es el fútbol el deporte número uno del país); considerar también para el nombramiento a las demás selecciones menores masculinas y femeninas daría pie a que además se sugiera extender la propuesta a las demás representaciones de los diferentes deportes que la representen, lo cual no sería descabellado llegar a aceptar, de hecho ello podría cargar aún más de honor a los atletas de disciplinas que aunque no cuentan con el máximo apoyo posible, le han regalado enormes satisfacciones al país.

En fin, esta valoración queda para el debate, junto al estudio de las implicaciones que conllevan ciertos aspectos de la Selección de ser aprobada la propuesta: exactamente cuál imagen que demuestre el arraigo de los costarricenses se oficializaría; qué sucedería con el logotipo de la Fedefútbol y la indumentaria, pues al convertirse en símbolo nacional teóricamente no podría estar mutando constantemente; sin mencionar el papel que protagonizarían los patrocinadores y si las condiciones resultan beneficiosas tantos para estos como para el ente federativo y los propios futbolistas –dueños de su imagen comercial-. Habrá que esperar qué decisiones se tomarán en Cuesta de Moras con este tema; independientemente de la suerte que encuentre, hay que reconocer con sumo agrado que solo el hecho de llevarlo al plenario para discutirlo es ya un hermoso ejemplo de la democracia y civilismo que ostentamos en Costa Rica.

Estadio Nacional

Bibliografía:

(1 y 2) Deutsche Welle. 24 de noviembre de 2013.

(3) futbolencostarica.com. Diciembre de 2013.

(4) El Espectador. 21 de marzo de 2013.

(5) Al Día. 13 de mayo de 2013.

(6) El País. 20 de abril de 2013.

*Las imágenes de portada y de cierre fueron tomadas de univision.com

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