Martes 18 de junio de 2013

Esteban Guevara/FBNET

                    El costarricense Robert Arias (centro) disputará el título en el fútbol chapín

En la temporada 1998-99 debutó con el Club Sport Herediano un joven defensor cuyo pundonor y entrega en el campo lo llevarían a convertirse con los años en ídolo del equipo rojiamarillo. Su nombre, Robert Arias. Con un Mundial Infantil a cuestas (Egipto 97), pronto se ganó la titularidad en primera división, por lo que el técnico Carlos Watson no dudó en convocarlo para la selección sub20 que participó con buen suceso en la Copa del Mundo Nigeria 99; en ese torneo juvenil Arias fue estelar de la primera clasificación de una selección menor tica a una segunda ronda mundialista.

Dos años después, siendo un jugador consolidado en la máxima categoría del balompié costarricense, le correspondió asumir el reto de vestir la camiseta de la Selección Mayor en un encuentro amistoso ante Venezuela. A partir de allí sumó importantes torneos internacionales como la Copa UNCAF y la Copa América, ambas competiciones disputadas en 2001 en Honduras y Colombia, respectivamente. Además fue parte del proceso rumbo a Corea-Japón 2002.

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La idolatría deportiva que existe en Costa Rica por Robert Arias se reduce a una afición fiel y muy bien agradecida como la herediana. Hay que comprender muy bien el entorno del conjunto florense durante los años en que el zaguero jugó con esa institución para asimilar la imagen que aún guardan aquellos aficionados por él. Al momento de su debut, el llamado Team –como se le conoce al cuadro herediano- sufría una sequía de títulos que ya contabilizaba un lustro, mucho tiempo si se toma en cuenta que aquel es uno de los llamados equipos grandes del país, poco tiempo si se compara con los 18 años que aún aguardaban al momento en que Robert dejó el equipo.

En aquel mayo de 2011 las reacciones de protesta no se hicieron esperar. Era inconcebible que un ícono como el recio defensor central fuera dado de baja por el CS Herediano. Sin embargo, y pese a las críticas, la dirigencia florense fue firme en su decisión y el jugador debió cambiar de club. El Municipal Pérez Zeledón se convirtió entonces en su nueva casa durante los siguientes tres torneos cortos, hasta que en enero del actual año se le presentó una oportunidad en el extranjero, un chance de esos que no cualquier jugador de 33 años de edad suele manejar.

Cruzar las fronteras para incursionar en el balompié foráneo es una de las metas que se traza prácticamente todo futbolista. Arias únicamente había barajado una opción de este tipo en los albores de su carrera, cuando el hoy maltrecho Independiente de Avellaneda preguntó por él, mas los directivos florenses cobraron un monto muy elevado y su vinculación a la tierra del tango se terminó esfumando.

El Deportivo Heredia de Guatemala se convirtió en su nuevo club. La tierra del quetzal es un país que desde hace mucho tiempo ha sabido valorar el aporte futbolístico de los ticos, por lo que no extraña que en 1998 aquella liga haya contado con 28 jugadores costarricenses. Actualmente las cifras ni siquiera se acercan a ese número, pero los pocos que juegan allá lo han hecho muy bien y han sabido ganarse loas de aficionados y prensa. Robert Arias es uno de ellos a los que la vida les sonríe en esa nación.

El cuadro chapín es un equipo humilde del alejado municipio de Morales, en el departamento de Izabal. Morales se localiza en la región oriental guatemalteca, y presenta la curiosidad de estar más cerca de territorio hondureño que de Cuidad Guatemala. Al oeste se encuentra el Lago de Izabal, el más grande del país, y su territorio se caracteriza por la rica geografía pluvial en la que predomina la presencia de ríos, quebradas y riachuelos. Sus 85 mil habitantes se distribuyen en las 9 aldeas y los 56 caseríos que conforman la localidad.

Con respecto al club, apodado Jaguares, fue fundado hace 55 años y anteriormente estaba afincado más al norte, en Petén. Su participación en la liga mayor es bastante reciente, pues el Torneo Apertura 2004 le dio la bienvenida a la principal competición guatemalteca. Desde entonces han disputado ininterrumpidamente 18 torneos cortos en los cuales sus mayores hazañas han consistido en clasificar a cuartos de final en cuatro ocasiones, y a semifinales en igual número de veces.

Pese a lo modesto de su papel en primera división, los moralenses poseen un arma que han sabido aprovechar como pocos equipos en el mundo: el carácter inexpugnable de su reducto. El Estadio Del Monte, un pequeño escenario con capacidad para 3500 espectadores –uno de los recintos más pequeños del país- es la sede de los heredianos, y allí cuentan con la impresionante marca de 69 encuentros sin conocer la derrota. No pierde ahí el cuadro moralense desde setiembre de 2010, por lo que con el actual son ya cinco certámenes cortos y parte de uno más en los que el equipo no contabiliza ni una sola derrota como local.

La presente temporada ha sido de ensueño para el club. Continuó haciendo valer su localía en Morales y finalizó la etapa regular clasificatoria en la segunda posición, detrás del siempre favorito Comunicaciones, y avanzó a los playoffs. En esta instancia dejó en el camino a la Universidad de San Carlos y enfrentó a Halcones en semifinales, al que también superó para obtener un histórico pase a la gran final, así como un inédito boleto a la próxima edición de la Concachampions. En la definición del título chapín dirimirá fuerzas contra los Cremas, en una serie que presenta como atractivo el hecho de que hayan sobrevivido los dos mejores equipos del campeonato, algo que si bien la lógica demandaría, no siempre ocurre.

El estratega argentino Juan Carlos Elías es el principal responsable del exitoso paso del Deportivo Heredia en la presente campaña. El Turco, un rosarino que ha dirigido clubes de categorías inferiores y de ligas menores en su país, en Ecuador y en Guatemala, cuenta en su palmarés con el trabajo que desarrolló al mando de la selección sub23 chapina. La columna vertebral de su equipo está conformada por el guardameta panameño José Calderón (mundialista juvenil en 2003 y 2005), seleccionado mayor canalero desde 2005 pero siempre a la sombra del inamovible Jaime Penedo, el experimentado Robert Arias como líder indiscutible de la zaga, el ex jugador edil Sergio Guevara y el brasileño Igor De Souza en el mediocampo, así como el artillero colombiano Charles Córdoba, goleador del club con 9 tantos.

El rival capitalino, por su parte, es el actual monarca guatemalteco y busca su corona número 26. Lo dirige otro rosarino, Iván Franco Sopegno, quien tras dirigir en la segunda división, se ha convertido en el apagaincendios cremadesde que lo promovieron de las ligas menores al primer equipo en 2008, siendo su entrenador en diferentes ocasiones desde entonces. Cuenta con un plantel superior en el que destacan el arquero Juan José Paredes, quien en marzo impuso el récord centroamericano de imbatibilidad (1072 minutos sin recibir un gol), los fuertes zagueros paraguayos Joel Benítez y Rubén Limenza, el habilidoso volante seleccionado chapín José Manuel Contreras (con experiencia en el balompié chileno), los peligrosos delanteros uruguayos Marcelo Guerrero y Paolo Suárez (este último, nacionalizado salvadoreño, es hermano de la estrella charrúa del Liverpool, Luis Suárez); asimismo el catracho nacionalizado chapín Rigoberto Chula Gómez y el corpulento delantero Dwight Pezzarossi (jugó en Sudamérica y Europa) dotan de la experiencia con la que cualquier club desearía contar en una final.

Robert Arias iniciará mañana al mediodía en el municipio moralense el camino al título. La tarea parece muy difícil, más si a lo disímil de los planteles se le añade el hecho de que durante la temporada regular los Jaguares no pudieron vencer a su oponente, pues en la capital chapina cayeron por la mínima diferencia, mientras que en el Del Monte igualaron a tres en un vibrante encuentro. A su club, en este momento, tres aspectos le brindan ciertas posibilidades de lograr la hazaña: primero que todo –insisto- la confianza que representa jugar en un campo en el que precisamente mañana estará cumpliendo exactos dos años y nueve meses desde que inició su invicto; segundo, Comunicaciones dejó serias dudas en el último partido de semifinales, pues estuvo a siete minutos de ser eliminado en su propio reducto por el Marquense; y tercero, la motivación que permite estar a las puertas de convertirse en el quinto equipo rural en campeonizar en el fútbol guatemalteco, un certamen que desde su profesionalismo en 1942 solo ha visto a cuatro clubes departamentales levantar la copa. 

Si además de mantener el invicto mañana, el Deportivo Heredia logra obtener una ventaja considerable en el marcador, deberá defenderla el próximo sábado a las 6pm en el Estadio Cementos Progreso de la capital. Robert deberá emplearse a fondo si desea obtener el primer cetro de su carrera, sin importar que de nuevo busque lograrlo con Heredia, un Heredia que no es tico, sino guatemalteco. En Izabal tendrá el apoyo de sus parciales, y en la provincia costarricense de Heredia, también. Mucha suerte al tico que está retando a los grandes en Guatemala.

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Edwin Jusino
Director Ejecutivo de FutbolBoricua.net. Actualmente estudiante de Historia de las Américas en programa combinado Maestría/PhD de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano. Lleva más de una década cubriendo el fútbol de Puerto Rico. Actualmente está trabajando su disertación doctoral sobre el pasado presidente de la FPF, el Dr. Roberto Monroig. Hincha del Club Atlético de Madrid y de la Selección Nacional de Fútbol de Puerto Rico. Puede contactarle via twitter o Instagram en @erjusinoa