Pablo Santana Rivera / Premier Fútbol
La semana pasada comenté que la Premier League de Inglaterra era la mejor liga del mundo, y que para que fuese comprobado solo necesitarían seguir lo que restaba de liga. Y la Premier no defraudo.
En un partido con aires de nuevo clásico, Chelsea recibió en Stamford Bridge a quien ha sido su máximo rival de los pasados años, el Manchester United. Los diablos rojos venían de empatar en la cima de la liga con el Manchester City; mientras que Chelsea, en el cuarto lugar de la liga, necesitaba una victoria que los afianzara en el último puesto con oportunidad de jugar la Liga de Campeones.
El encuentro era uno de gran importancia para ambos, no solo por la rivalidad particular que han desarrollado estos equipos en los pasados años, sino por lo complicada que es la Premier, en la que cualquier día, un equipo inferior puede ganarte.
El partido fue uno de mucha intensidad, lo que provocó desde muy temprano unos errores en la defensa de United. El primero fue de Jonathan Evans al minuto 36 de partido, cuando el defensa anotó en propia puerta tras un centro que parecía inofensivo de Daniel Studrridge. El gol puso en delantera a los blues y de paso les daba todo el momentum del partido.
Con uno United venido abajo, al minuto 46 Fernando “El Niño” Torres tiró un centro que encontró a su compatriota español Juan Mata para que éste le pegara de primera y pusiera el marcador 2 a cero a favor de los londinenses. El ex jugador del Valencia anotó de volea el mejor gol de la jornada y el que parecía el que sentenciaba el partido.
Pero eso no sería todo para el Chelsea en el partido, ya que en el minuto 50 un centro cabeceado por el brasileño David Luiz rebotó en Rio Ferdinand término en las redes para la decepción de David De Gea y de todos los fanáticos de Manchester United.
La goleada me hizo pensar en apagar el televisor y dejar de ver el partido, pero pensé: déjame seguir viendo el juego, porque en la Premier no se acaba hasta que se acaba. Especialmente cuando se trata de Manchester United.
Y no me equivoque. Con una de sus típicas remontadas, United se fue al ataque con ganas más que de ganar el partido, de no salir humillado de Londres.
Entonces, Studrrige cometió una falta tonta en el area penal sobre Patrice Evra, la que fue cobrada con mucha fuerza y violencia por Wayne Rooney. El gol solo significaba que United recobraba su honor, pero el partido seguía pareciendo fuera de su alcance.
Pero entonces aparecieron los fantasmas del United. Otro penal fue pitado a favor de los dirigidos por Sir Alex Ferguson. La controversia rodeaba esa pitada, ya que el contacto en el area entre Branislav Ivanovic y Danny Wellbeck no merecía la pena máxima. A pesar de la controversia, Rooney volvió a ser el elegido para disparar el penal y lo hizo con mayor calma que en el primer disparo para poner a un solo gol a su equipo.
El gol enmudeció a los fanáticos del Chelsea, quienes a pesar de estar todavía en la delantera,parecía que podían oler la remontada.
Transcurrieron minutos de juego y el marcador se mantenía igual. Los blues parecían recuperar el control del partido, y crearon la que pudo ser la jugada determinante del partido. Un pase fue filtrado al area donde Torres pudo haberle pegado de primera y darle la victoria a su conjunto; pero éste decidió amagar primero para luego disparar, lo que no le resulto ya que uno de los defensas de United logró llegar a despejar el balón.
Ese error de Torres probablemente le costó el partido a Chelsea, ya que si algo he aprendido de la Premier es que no se le puede dar oportunidades de vida a United, porque siempre te hacen pagar.
Tras un disparo rechazado por Petr Cech, el veterano de mil campañas (20 para ser exacto), Ryan Giggs centro un balón con mucha clase para que Javier “Chicharito” Hernández lo cabeceara y empatara el partido. Hernández no ha tenido la misma cantidad fructífera de goles de la temporada pasada, pero está regresando a un buen nivel justo cuando Manchester United más lo necesitaba.
Chelsea tuvo una oportunidad más de ganar el partido con un tiro libre de Juan Mata que parecía dirigirse al ángulo superior, pero en ese instante David de Gea logró sacar el balón en la que pareció ser la mejor atajada de toda la temporada.
Con el empate Manchester United se mantuvo a dos puntos del líder Manchester City, quién goleó con tranquilidad al Fulham.
Por su parte, Tottenham logró sacar un empate ante Liverpool para mantenerse en el tercer lugar de la tabla. Además, Newcastle continuo su buen paso hacia competiciones europeas, con una victoria sobre el siempre difícil Aston Villa. Mientras, en la lucha por el descenso, Wolverhampton sacó una importante victoria ante el equipo de Queens Park Rangers, para obtener un poco de respiro en la lucha por permanecer en la mejor liga del mundo.
La Premier continua el sábado con el clásico Manchester United vs Liverpool, Tottenham recibe a Newcastle en un partido por competiciones europeas, y el domingo Aston Villa recibe a los lideres Manchester City en el siempre complicado Villa Park.

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Edwin Jusino
Director Ejecutivo de FutbolBoricua.net. Actualmente estudiante de Historia de las Américas en programa combinado Maestría/PhD de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano. Lleva más de una década cubriendo el fútbol de Puerto Rico. Actualmente está trabajando su disertación doctoral sobre el pasado presidente de la FPF, el Dr. Roberto Monroig. Hincha del Club Atlético de Madrid y de la Selección Nacional de Fútbol de Puerto Rico. Puede contactarle via twitter o Instagram en @erjusinoa