Martes 10 de febrero de 2015
Esteban Guevara/Columna ‘Mejenga Tico’

En el fútbol, como en cualquier otra profesión, se torna necesario desarrollar actividades que ayuden a liberar el estrés propio del trabajo, y al mismo tiempo, representen una forma de mejorar la camaradería entre los jugadores; así se concreta la fortaleza grupal, esencial en todo equipo para alcanzar el éxito. De tal forma, algunas instituciones deportivas organizan breves paseos a sitios recreacionales; otras, las más altruistas, procuran realizar una visita a hospitales o alguna fundación de ayuda social; en la mayoría de los casos la respectiva diligencia consistirá en una ‘carne asada’, o como últimamente se le llama en Costa Rica, “un asado”, valga el argentinismo presente en nuestro léxico y el de nuestro fútbol.

En Francia actualmente dos compatriotas se encuentran bregando en la ‘Ligue 1’, la máxima división del balompié galo. El Évian TGFC, un club modesto del occidente francés, en las cercanías de Suiza, acogió a Yeltsin Tejeda y David Ramírez para el actual certamen. Los nacionales, excompañeros en el Deportivo Saprissa, si bien cumplen con gran ilusión su primer reto en el fútbol del extranjero, han debido afrontar una difícil situación colectiva que hoy, tras 24 fechas disputadas, posicionan al equipo en la antepenúltima casilla, adueñándose de uno de los tres muy despreciables boletos al descenso. Con 14 partidos por disputarse, el panorama luce acongojante; de no empezar a cosechar mejores resultados, ‘los Rosas’ estarían retornando a la segunda categoría, la que abandonaron en 2011.

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Consciente de la penosa situación, pero sobre todo de la dura misión en la que se encuentra el plantel, el cuerpo técnico que encabeza Pascal Dupraz decidió alejar a sus pupilos de la cotidianeidad del campo de entrenamiento, para lo cual aprovechó la organización de una muy curiosa actividad pactada por uno de sus patrocinadores, la Municipalidad de Les Gets, para llevar a cabo una actividad más lúdica y fraternal que las de alta intensidad que hubieran debido ejecutar en sus prácticas habituales: jugaron “fútbol nieve” cerca de los territorios destinados al esquí en Mont Chery.

Con unos paisajes impresionantes, atípicos para cualquier futbolista nativo de nuestro istmo, Yeltsin y David disputaron encuentros amistosos de cinco contra cinco en improvisados y fríos campos carentes de las dimensiones oficiales, pero repletos de nieve. “C’est la neige!”, habrán dicho nuestros paisanos si acaso no conocían el resultado de tal fenómeno meteorológico. El sitio oficial del Évian no dejó pasar la oportunidad de destacar el que sus dos piezas centroamericanas participaran en tan anecdótico hecho; “Tejada y Ramírez, de fútbol playa a fútbol sobre la nieve”, titularon en el portal virtual.

Tejeda y Ramírez nieve
‘Compas’ en la nieve. Yeltsin Tejeda y David Ramírez (en el orden usual, sétimo y octavo, respectivamente) posan con sus compañeros del Évian en Mont Chery.

La presencia de futbolistas ticos en la máxima categoría de Francia no es nueva; hace poco más de 78 años arribó a la tierra de ‘le Marseillais’ el primer jugador de ‘Tiquicia’, Jorge Quesada era su nombre, y Red Star Olympic, su club. ‘Quesadita’, exvolante del CS La Libertad, acababa de dejar las filas del Español de Barcelona para sumarse a su nuevo conjunto parisiense de cara a la campaña 36-37. Su llegada a la competición, aparte de que quedaría registrada para la historia como la primera participación de un jugador costarricense en esa liga, –y posiblemente la primera de un centroamericano- presentaría un hecho curioso que necesariamente debía ser traído a colación por el autor de estas líneas, a raíz de lo descrito anteriormente sobre la fría ‘mejenguita’ que disputaron los ticos del Évian.

Resulta que Quesada se vinculó al Red Star en diciembre de 1936, por lo tanto fue recibido por las duras inclemencias climáticas normales en tal época del año. Así, de acuerdo a lo consignado por los medios de prensa catalanes, que aún le seguían la pista al buen jugador ex’Perico’, una de sus primeras experiencias consistió en que conoció la nieve. “C’est la neige!”, habrá exclamado el josefino, quien actuaría allá en lo que le restaba al torneo.

Quesadita debut francés
Debut de Quesadita. Jorge Quesada (a la derecha) participa en una acción de su primer juego en la liga francesa. El Red Star Olympic igualó a tres contra AS Cannes en el Estadio Saint Ouen en diciembre de 1936.

Posteriormente Jorge Quesada, a quien algunas referencias francesas señalaron erróneamente como oriundo de Puerto Rico, regresaría a América en barco, el mismo medio de transporte en el que había cruzado el Atlántico en 1935, pero se enrumbaría a México, donde continuaría su transitar futbolístico. Atrás dejó el talentoso jugador nacional su gran experiencia en el balompié del ‘Viejo Mundo’, –una oportunidad que en aquellos tiempos no cualquier hijo de esta tierra podía preciarse de haber disfrutado- así como el inolvidable descubrimiento que habrá hecho en aquel diciembre del 36… C’est la neige! la misma nieve francesa que se contempla en las imágenes de las montañas donde ayer lunes jugaron nuestros actuales representantes Yeltsin Tejeda y David Ramírez.

*Las fotografías fueron tomadas del sitio oficial del Évian TGFC, y de hemerotecas francesas.
*Agradecimiento a Debbie Chinchilla por su ayuda en cuestiones de traducción.

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