dulce hogar El defensa puertorriqueño del Toronto FC, Marco Vélez, no puede ocultar su felicidad de regresar a la Isla mientras sale del terminal en el aeropuerto Luis Múñoz Marín. (Para Primera Hora / Carlos Giusti)

lunes, 3 de agosto de 2009
Esteban Pagán Rivera / Primera Hora

Carolina. Llenos de confianza y deseosos de tirarse al terreno, llegaron ayer a suelo boricua los integrantes del Toronto FC, rival de los Islanders de Puerto Rico en la ronda preliminar de la Liga de Campeones de la Concacaf.

El club canadiense, que perdió el partido de ida ante ante los naranja, 1-0, en el BMO Field de Toronto el pasado miércoles, llegó a las 6:00 de la tarde procedente de Boston, donde se midió el sábado en un duelo de la Major League Soccer con el Revolution de Nueva Inglaterra, el cual terminó 1-1.

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“Estamos contentos por estar aquí, obviamente queremos ya que empiece el partido y llevarnos la victoria, eso es lo más importante. Pienso que jugamos muy bien contra Nueva Inglaterra ayer (sábado), así que espero que podamos descansar para estar listos para el martes”, dijo a Primera Hora el estelar mediocampista Dwayne de Rosario a su llegada al aeropuerto Luis Múñoz Marín.

Por su parte, el director técnico Chris Cummins también se mostró confiado con el estado de su equipo, y restó importancia al calor y a la humedad que su club enfrentará en el estadio Juan Ramón Loubriel.

“No me preocupa, aquí el clima es precioso. Descansaremos esta noche (anoche) y un poco más mañana (hoy). Pero eso no es lo que tenemos en mente; ahora mismo tenemos la confianza y sabemos lo que tenemos que hacer para llevarnos el partido”, sostuvo Cummins.

Marco llegó a casa

Con el Toronto FC llegó Marco Vélez, el único boricua activo en la MLS. El carolinense, ex defensa de los Islanders, no podía ocultar su sonrisa al salir del terminal.

“Me siento bien contento de estar aquí en casa, entusiasmado y bien emocionado en espera de que llegue el martes”, dijo Vélez quien, incluso, le dejó saber a todo el mundo que había llegado a casa al gritar “¡Qué rico el calor!” mientras se dirigía al autobús del equipo.

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