miércoles, 24 de septiembre de 2008
Actualizado hace 46 minutos
(00:00 a.m. )

Esteban Pagán Rivera / Primera Hora

Bayamón.- El campeón mexicano Santos Laguna llegó al estadio Juan Ramón Loubriel y aprendió a la mala que los Islanders de Puerto Rico son una fuerza que hay que reconocer en el fútbol.

La “Tropa Naranja” logró lo que todos pensaban imposible, y derrotaron anoche convincentemente al Santos Laguna por 3-1 frente a alrededor de 9,000 personas que abarrotaron el Loubriel para presenciar la gesta de los isleños.

Ahora, los Islanders, que fueron catalogados como un milagro al clasificar a la fase de grupos, lideran el Grupo D tras dos partidos con seis puntos. El Santos acumula tres, mientras que el Municipal de Guatemala y el Tauro de Panamá, ambos con cero, jugarán mañana.

La lluvia que estuvo ausente en Bayamón durante todo el día hizo su aparición justamente a las 8:00 de la noche, cuando ambos equipos ya estaban en la cancha para poner la bola a rodar. Y no sólo era agua, sino que fuertes ventoleras se hicieron sentir en el estadio. No obstante, así arrancó el partido.

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El fuerte aguacero le sirvió de ventaja a la “Tropa Naranja”, que ya tiene la costumbre de jugar bajo el agua. El Santos, por su parte, le tomó tiempo desplegar su ofensiva, ya que el balón apenas corría por el terreno enfangado del Loubriel.

Los Islanders fueron los primeros en crear oportunidades claras de gol. En el minuto 9, Taiwo Atieno logró llegar hasta el área de la portería, pero su patada se fue por arriba del poste. El público que abarrotó “La islandera” reconocía el dominio de los naranja, y la expectativa por ese primer gol siguió creciendo. Y no tuvieron que esperar mucho.

En el minuto 15, Atieno realizó otra patada que fue despejada por el portero Miguel Becerra, y la bola cayó en las piernas de Osei Telesford. El isleño remató, y tras pegar en la pierna de un defensa del Santos, la bola encontró el final de la malla.

El gol le cayó pesado al equipo mexicano, que se volcó al empate. El Santos empezó a nivelar el partido, y la oportunidad más clara llegó en el minuto 30, cuando Daniel Ludueña realizó un excelente pase a Christian Benítez, que se quedó sólo frente a la portería, pero Bill Gaudette salió a rescatar el balón.

En el 37, llegó lo menos esperado. Jonathan Steele pasó el balón a Noah Delgado, quien desde la izquierda de la portería realizó una patada cruzada que batió a Becerra para marcar el 2-0. Las gradas del Loubriel explotaron en júbilo, mientras Delgado se dirigió al área de las gradas a celebrar con el público. Y así cerró la primera mitad, con un imprevisto 2-0 a favor de los locales.

Empezó la segunda mitad, y atrás se quedó la lluvia, pero no el buen juego de los Islanders. Cuatro minutos tras el silbido inicial, el defensa Edwin Miranda tomó el control del balón tras un despeje, y justamente detrás de la media luna, realizó una patada que fusiló a Becerra y marcó el 3-0.

Fue entonces que la frustración se apoderó del Santos, que empezó a cometer faltas sobre los isleños. Entre el minuto 61 y 64, cobró dos tarjetas amarillas y los ánimos empezaron a caldearse.

En el 70, Benítez realizó una patada que fue bloqueada por Gaudette, pero allí estaba Agustín Herrera para rematar para el 3-1. Tras el gol, Gaudette se paró y le dio un empujón a Herrera, lo que desató una pelea entre ambos clubes, vaciándose los dos bancos.

Puños volaron y el partido tuvo que ser detenido por varios minutos, antes de que los jugadores pudieran ser separados.

Los Islanders fueron los beneficiados tras la melé, ya que Gaudette se llevó una tarjeta amarilla mientras que el delantero lagunero Oribe Peralta fue expulsado con una tarjeta roja.

Los Islanders supieron mantener el marcador, y los mexicanos se quedaron cortos. Tras cuatro minutos adicionales, los 90 minutos se cumplieron y los Islanders disfrutaron de algo que pocos, fuera de Puerto Rico, creían posible.

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