Decenas de equipos vieron acción ayer en la jornada inaugural de este evento

Annays Rosario (amarillo), lucha el control del balón con Ashley Esteras en un encuentro entre las Pumas de Roosevelt y las Estrellas de Levittown.

Por Osman Pérez Méndez / operez@elnuevodia.com
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BAYAMÓN – El estadio Juan Ramón Loubriel bayamonés estaba ayer contagiado por la fiebre del Soccer Blast, desde el estacionamiento hasta el campo transformado en ocho canchas y pasando por los pasillos de acceso y los graderíos.

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Decenas de equipos vieron acción ayer en la primera de las cuatro jornadas que durará este torneo, el más grande campeonato infantil y juvenil de su tipo que se disputa en el Caribe y que este año cuenta con la participación de más de 2,000 jugadores distribuidos en 290 equipos.

“Estamos muy orgullosos de este torneo”, dijo Robert Rodríguez, productor del evento desde sus orígenes en el 2005. “Estamos orgullosos incluso de que otras organizaciones estén intentando emular al Soccer Blast porque eso significa que hay más taller para los jugadores”.

Mientras, sobre una cancha un jugador celebraba con un “avioncito” un gol que acababa de marcar, mientras era perseguido por sus jubilosos compañeros de equipo. Su mamá festejaba con una gran algarabía en las gradas, como si se tratara del mismísimo Cristiano Ronaldo haciendo un gol en la UEFA.

“Esto es un ejemplo de la tendencia de crecimiento del fútbol en Puerto Rico”, dijo Rodríguez mientras sonreía con la escena de celebración. “Aquí hay equipos que empiezan a practicar desde que acaban el torneo para la edición del año siguiente”.

Finalizado un choque, los ganadores se aprestaban a “observar” a su rival siguiente, y los perdedores se daban ánimo para buscar la victoria en su siguiente duelo, ya que cada equipo tiene garantizado disputar al menos dos juegos antes de ser eliminado.

“Es un torneo con características bien especiales”, describió Rodríguez. “Aquí no hay coach en la cancha, lo que hay es un chaperón que acompaña a los jugadores. Tampoco permitimos la entrada (a la cancha) de los padres. Los propios muchachos son los que se dirigen en la cancha porque lo que buscamos es promover esa disciplina y desarrollo de carácter en los jugadores. Ellos son el show, y eso se lo dejamos bien claro a los padres y entrenadores desde el principio”.

Y si de disciplina se trata, los organizadores son el ejemplo. Los partidos empiezan puntuales. La seguridad y equipos de emergencias médicas están siempre atentos, y toda la logística está bien afinada y con la experiencia de las ediciones anteriores.

“Si alguien es expulsado (del torneo) no se le permite regresar al torneo”, afirmó Rodríguez.

Mientras, la acción proseguía ininterrumpidamente sobre las canchas, con los estallidos de las celebraciones luego de cada gol, y las decenas de niños y niñas, muchachos y muchachas, disfrutándose el fútbol, dirigiéndose ellos mismo sobre el terreno en busca del triunfo.

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Edwin Jusino
Director Ejecutivo de FutbolBoricua.net. Actualmente estudiante de Historia de las Américas en programa combinado Maestría/PhD de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano. Lleva más de una década cubriendo el fútbol de Puerto Rico. Actualmente está trabajando su disertación doctoral sobre el pasado presidente de la FPF, el Dr. Roberto Monroig. Hincha del Club Atlético de Madrid y de la Selección Nacional de Fútbol de Puerto Rico. Puede contactarle via twitter o Instagram en @erjusinoa