Anuncio
Fanáticos de los Atléticos de San Germán disfrutando de la victoria de San Germán ante Santurce en la postemporada del BSN 2022. Suministrada BSN

Esta noche en Es lo que Hay van a estar hablando sobre el tema Montemos una Liga Profesional. Anoche tuve la oportunidad de ir a un juego de 4tos de final del Baloncesto Superior Nacional (BSN) entre Santurce y San Germán. Un equipo de una ciudad grande ante un equipo de un pueblo que ha visto mejores tiempos, y conociendo de primera mano a la gente de allí, la demografía general del pueblo no tiene un nivel adquisitivo como el de San Juan.

Tal vez se estén preguntando ¿que tiene que ver el BSN con fútbol? Bueno, personalmente no había ido a un evento deportivo tan eléctrico, y tan divertido desde aquellas noches lluviosas en el Juan Ramón Loubriel cuando otra Tropa Naranja hacia de las suyas con los supuestos equipos grandes de la CONCACAF.

Cuando los estatutos vigentes de la Federación Puertorriqueña de Fútbol (FPF) se estaban redactando, me acuerdo haber tenido una conversación telefónica con el entonces Secretario General de la FPF, Ignacio Rodríguez Argote, sobre el asunto. Y el usaba el BSN como modelo a seguir en el fútbol. Tal vez en aquel momento no lo comprendí pero luego de anoche tengo una mejor perspectiva de lo que se refería.

Anuncio
Eres de las nuestras si después de un partido de soccer le tienes a tus niños un jugo frío de uva Concord Welch's 100%. Averigua más haciendo click en la imagen.

 

El fútbol pudiera aprender mucho sobre el BSN. El deporte superior debe ser considerado un espectáculo, y parte de eso son las fanaticadas. Sin fanaticadas, no hay diversión. Puedo contar con los dedos cuantos equipos de fútbol superior puede llevar a un partido superior más de 500 fanáticos aquí en la Isla. Esta fanaticada se crea no solo con el producto en el campo, sino con la experiencia que se le brinda al fanático. La experiencia es lo que hace que alguien como yo decida que vale la pena invertir $30 en dos taquillas para ir a ver al equipo de la ciudad de donde mi familia viene.

Barras accesibles para bebidas alcoholicas, comida, una experiencia social con entretenimiento más allá del producto en cancha. En el fútbol reciente post-Islanders, esa experiencia solo se ha vivido en una ocasión. Fue la final de la Puerto Rico Soccer League en el 2016 que se celebró en Fajardo entre SPDP Spartans y la Academia Quintana. Unas 1,500 personas llegaron a la final, y al final del partido hubo fuegos artificiales y hasta un concierto de la banda de Rock Latino, La Secta.

Cuando el equipo de Santurce anotaba humo salia detrás del canasto local. El equipo de baile de Santurce tuvo varias intervenciones, y durante el partido ayudaban en la animación de la fanaticada local. Debo añadir que fue la fanaticada del Monstruo Naranja que se quedó con el «show», pero al igual que en el basket, en el fútbol existen grupos de hinchas que se organizan para apoyar a sus equipos. Esos fenómenos existían en el fútbol de Puerto Rico y se han perdido.

Todo el mundo conoce los jugadores de cada equipo. La comunicación de las franquicias del BSN y de la Liga con el público es excelente. No exemptas de controversias, pero están ahí. Los equipos comunican bien sus plantillas, tienen un equipo de mercadeo y redes sociales completo. Si yo quiero saber quienes jugaron en X juego, puedo ir y ver los reportes de partidos con sus estadísticas; en eso falló la Liga Puerto Rico esta pasada temporada. Uno no sabía quienes eran los jugadores iniciales, ni los cambios, las amarillas, las rojas; nos enterabamos de los goleadores por los comunicados de prensa que hacian llegar posterio a las jornadas.

La más importante lección que se puede sacar del BSN que el fútbol de Puerto Rico debe volver aprender es que el BSN empezó a ser economicamente sustentable cuando el BSN empezó a trabajar para el BSN y sus apoderados y dejaron de estar siendo administrados por la Federación de Baloncesto de Puerto Rico.

Mientras el fútbol superior siga trabajando para los intereses económicos de los federativos y no de sus clubes el fútbol superior seguirá jugando por jugar. El deporte superior es un motor económico, aun las ligas siendo para desarrollo. El enfoque debe ser desarrollar negocios deportivos que generen dinero y no sean simplemente dependientes de fondos públicos.

La gente que está corriendo la Liga Puerto Rico no entienden, y no podrán entender esto. Nunca han corrido un negocio que sea su sustento, y no entienden los aspectos socioeconómicos que llevan al desarrollo de este mercado. Mientras se siga viendo al fútbol superior como simplemente otro equipo de juveniles, mientras las administraciones vean al fútbol como algo recreativo, seguiremos estancados como mercado.

Mientras la FPF siga bloqueando los esfuerzos de aquellos con el capital y el expertis para construir una liga profesional, seguiremos viendo el BSN y anhelando tener algo similar en el fútbol.

Comentarios

Comentarios

Haz click en la imagen y únete a la comunidad hoy.