Martes 7 de agosto
Jonathan Díaz

     Ha llegado el momento en el cual se decide por cual medalla, las selecciones restantes, lucharan. Y es que han completado las semifinales y ya están definidos los partidos por el oro y por el bronce. Los partidos de semifinal fueron:

  • Francia vs. Japón.
  • Estados Unidos vs. Canadá.


Bussaglia (#15 blanco) falla el penal que cambió el partido.
Sakaguchi (izq.) celebra el segundo gol japonés.
     El primer partido enfrentaba a Francia contra Japón. El partido celebrado en lo que será la sede de la final, el Wembley Stadium, tuvo un partido un poco desorganizado y a veces errático, las japonesas, vigentes campeonas mundiales, aseguraron su pase a la final con una victoria apretada de 2-1. En un partido donde la capitana Aya Miyama se destacó por su efectividad repartiendo las dos asistencias para los goles, la jugadora que labor fue imprescindible para las niponas fue la de Yuki Ōgimi.  El primer gol lo puso la misma Ōgimi, luego de que la arquera francesa Sarah Bouhaddi y la defensa Wendie Renard chocaron causando que Bouhaddi perdiera control del tiro libre cobrado por Miyama. Solo tomo una deslizada de Ōgimi, para que las asiáticas abrieran el marcador al minuto 32. El partido continuó con ataque mixto, donde por cada ataque francés, estas recibían uno de las japonesas. La primera mitad concluyó con unas francesas que en rendimiento estaban dominando, pero no habían podido traducir esto a ventaja en el marcador. Recién comenzando la segunda mitad, al minuto 49, que en otro tiro libre cobrado por Miyama, Mizuho Sakaguchi puso el segundo para las reinantes campeonas del mundo. Durante los siguientes 30 minutos, las francesas atacaron más y con mayor consistencia gracias al ingreso de Camille Abily y de Eugénie Le Sommer al minuto 56 y minuto 58, respectivamente. Además, durante estos minutos, Louisa Necib se convirtió en la cara representativa del ataque francés, hasta que al minuto 76, luego de una bonita secuencia de pases, Élodie Thomis asistió a Le Sommer para que comenzara la remontada de las europeas. Remontada que casi se completa, cuando Sakaguchi cometió una falta sobre Le Sommer, que Élise Bussaglia colocó al lado equivocado del poste, luego de burlar a la arquera Miho Fukumoto. Este fallo fue caro, ya que a pesar de la presión ejercida por el ataque francés, al cual se había incorporado casi permanentemente la central Renard, no pudieron quebrantar la defensa nipona y menos a la inspirada Fukumoto. Y tristemente, a pesar del gran esfuerzo de las francesas y de su impresionante cantidad de tiros al arco (27), la derrota fue inevitable y sucumbieron en tristeza cuando al minuto 94, la árbitra mexicana señaló el final del partido. Es claro que las francesas merecieron más al final del partido, pero la actuación defensiva de las japonesas fue de muy buen nivel y suficiente para reclamar su puesto en el partido por el oro.

La mejor jugadora canadiense, Sinclair, celebra uno de sus 3 goles.
Rapinoe celebra su segundo gol.
     El otro partido, Estados Unidos vs. sus vecinas norteñas, Canadá, fue un partido no apto para cardiacos con remontadas, emocionantes empates, goles impresionantes y goles de último minuto, que dejaron a miles de fanáticos satisfechos por haber presenciado tan excitante partido. ¿Y dónde más se podría celebrar tan hilarante partido? Pues, en el Old Trafford de Manchester, el Teatro de los Sueños donde todo puede ser real. Y así fue para las estadounidenses, que a pesar de haber remontado la mayoría del partido, se impusieron 4-3 al final. No obstante, se podría concluir que la jugadora del partido lo fue la incansable capitana canadiense, Christine Sinclair, quien obtuvo un ‘hat-trick’ en el partido y mantuvo las esperanzas a flote hasta el final. Y para esto no es solo mi opinión, sino que también es la misma de Abby Wambach, quien se refirió a esta como “la jugadora más subestimada del mundo”. Y fue Sinclair, que al minuto 22, en una jugada de contraataque de Marie-Eve Nault, que pasó a Melissa Tancredi que de media vuelta asistió a Sinclair para la apertura del marcador. 
El momento definitorio del partido, el gol de Morgan.

     La primera mitad concluyó con la victoria parcial de las canadienses por la mínima. No fue hasta el minuto 54, que Megan Rapinoe empató el partido con un verdadero gol olímpico (gol desde tiro de esquina), en un enredo defensivo entre Sinclair, Lauren Sesselmann y la guardameta Erin McLeod. Desde ese punto los goles comenzaron a llegar mucho más rápido y con apariencia de ser más fácil. Al 67, Sinclair anotó de cabeza el segundo a pase de Nault. Al minuto 70, Rapinoe anotó su segundo de la noche cuando colocó su tiro al poste más lejano de la portera con un pase de Amy LePeilbet. La noche continuó con otro gol de Sinclair, que al minuto 73, puso a Canadá nuevamente en la delantera con otro gol de cabeza en un tiro de esquina cobrado por Diana Matheson. Pero el partido fue empatado de nuevo, en esta ocasión por Wambach en un tiro penal, luego de una dudosa mano de Nault, luego de un tiro libre indirecto dentro del área. Con este marcador y un juegazo al final de los 90 minutos, las selecciones norteamericanas se adentraron a los 30 minutos de tiempo extra. Tiempo durante el cual ingresaron Heather O’Reilly y Becky Suaerbrunn para las estadounidenses y Chelsea Stewart para las canadienses. Y no fue hasta el último minuto de tiempo adicional, minuto 123, que la delantera Alex Morgan pusiera el marcador definitivo y asegurara el pase al partido por el oro, en un centro de O’Reilly que cabeceó por encima Stewart que le defendía. En lo que probablemente será el mejor partido de la competencia, las estadounidenses salieron airosas y se aseguraron una batalla por el oro.

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La celebración eufórica del gol de Morgan.

     El partido que espera al mundo de futbol por la medalla de oro, es una reedición de la final de la pasada Copa Mundial de 2011 en Alemania. Este partido las japonesas salieron victoriosas, en un reñido partido que finalizó en empate y que se definió en tiros desde el punto penal, donde las americanas fallaron 3 penales. Pero, ¿qué se ha de esperar en esta final? Un partido que paralizará a todos los fanáticos, se espera que las norteamericanas recuperen su trono como mejor selección de futbol, el cual todavía ostentan en la clasificación mundial. Pero quien sabe, si estamos presenciando el comienzo de una nueva dinastía en el futbol femenino, y una nueva rivalidad (como aquella entre chinas, noruegas y estadounidenses a finales de los noventas) que hechizará al mundo del futbol por años a seguir. El partido por la medalla de bronce nos provee la oportunidad de presenciar a la actual goleadora del torneo, Sinclair con 6 goles, enfrentarse contra uno de los equipos más dinámicos ofensivamente de la competencia. Esta será una aguerrida guerra, que probablemente ganen las francesas por su unidad como equipo y su funcionamiento como conjunto. Aunque seria de grato agrado ver que el esfuerzo de grandes jugadoras que están acercándose a sus años de retiro, volver a casa con una muy merecida medalla de bronce.

Ambos partidos están programados para efectuarse el 9 de agosto, el de la medalla de bronce a la 1:00 pm hora de Londres (8:00 am en Puerto Rico) y el de la medalla de oro a las 7:45 pm hora de Londres (2:45 hora de Puerto Rico).

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