15 de agosto de 2012. 
Pablo Santana Rivera

Como hace varios siglos atrás, España llegó a Puerto Rico como parte de su misión de expandir su imperio. Llegan nuevamente a nuestra isla en busca de riquezas y de paso de inculcarles a los boricuas la religión deportiva del mundo, el fútbol. 

Con la llegada de los campeones del mundo a suelo borincano, los puertorriqueños lucían tan sorprendidos como los tainos al ver a semejantes seres de otro planeta. Todo el mundo en Puerto Rico contribuyó para que la isla luciera siempre como el gran anfitrión que es, tanto que hasta el camerino de local les fue otorgado a los reyes del fútbol. Agencias gubernamentales, productores de eventos nebulosos, la radio, la televisión, etc; todo el mundo puso unos cuantos euros para que la selección española visitara nuestra isla. 
Ayer 14 de agosto de 2012, fue la práctica abierta para el público. Para mi sorpresa, se estaban vendiendo boletos para la práctica, a diferencia de la mayoría de los países donde el acceso a las prácticas es gratuito. Pero está claro que después de tener que romper el cerdito de los ahorros para traer a La Furia Roja, se le cobraría a la gente hasta por respirar el mismo aire que los españoles. Se citó al público temprano en el Estadio Juan Ramón Loubriel, mejor conocido como La Islandera. Pero pasaban las horas y los ídolos del fútbol no aparecían por ninguna parte. Los niños se impacientaban, las madres preguntaban por Piqué y los padres bromeaban mientras se tomaban las Medallas más caras de sus vidas. 
Entonces apareció el aperitivo de la tarde. La selección puertorriqueña salió a practicar bajo el sol intenso que tanto conocen y se encontraron con un estadio lleno de fanáticos, algo a lo que no están acostumbrados. Aunque el estadio no estaba lleno a capacidad, si habían más fanáticos que en cualquier partido de nuestra selección. La campaña que incitaba a los fanáticos a ponerse camisas de Puerto Rico y no de la selección española fue un rotundo fracaso, ya que cuando los jugadores del Huracán Azul salieron al campo de juego tuvieron que ver las gradas llenas de camisetas de la selección española, recibiendo menos apoyo que la independencia en Puerto Rico.
Horas después se escuchó un griterío ensordecedor. Los chicos habían identificado el bus que traía a los ibéricos. Un grupo de chicas comenzaron a llorar al identificar al boy band español compuesto por Iker Casillas, Sergio Ramos, Gerard Piqué, Cesc Fábregas y Fernando Torres. Entonces el primero en salir al campo fue Vicente del Bosque, quien en otra vida de seguro fue el Sancho Panza de Don Quijote. Luego salieron del camerino Casillas e Iniesta. Para mí la noche instantáneamente estaba hecha, ya que esos dos jugadores a mi entender son el mejor arquero del mundo y el mejor jugador del mundo respectivamente, independientemente de que Messi y Cristiano Ronaldo metan cantidades gigantescas de goles. 
Luego comenzaron a salir el resto de los jugadores y la fanaticada exploto en júbilo nuevamente, especialmente las chicas quienes pensaban que a los europeos les importaba que ellas quisieran tener sus hijos. El entrenamiento fue uno común, en el que pareció que solo Xabi Alonso y David Silva querían jugar, mientras que nadie se esforzó menos que Fernando Torres, quien seguro estaba recordando los 4 goles metidos en toda su carrera futbolística. 
En fin, la visita de España es una que marcara la historia del fútbol en nuestra isla. Es claro el progreso que está teniendo nuestra isla en el deporte rey, y tenemos grandes esperanzas en los chicos, que cada vez sale más talento y mejor preparado. Un día como hoy, hace 8 años Puerto Rico venció en Atenas de manera espectacular al Dream Team menos Dream Team que ha tenido Estados Unidos en el baloncesto internacional. Una victoria que sin duda reivindico el deporte boricua tanto a nivel internacional, como en los corazones de los puertorriqueños. Hoy las cosas se ven más complicadas, porque esta selección española es la generación futbolística que más logros le ha traído a su país y sin duda alguna, la mejor de su historia. Pero a fin de cuentas es solo un partido amistoso, en donde nuestra selección intentara ganarse el respeto que merece batallando hasta el fin. Debido a esas grandes ganas de mostrarse ante el mundo, las innumerables hazañas que se han dado en La Islandera y lo poco que les importa a los seleccionados españoles el partido, vaticino que no seremos goleados. Incluso, dejándose llevar por los impulsos del partido, no sería sorpresa que un jugador boricua diera una que otra patadita que culmine siendo una gran tragedia para una de las estrellas del Barcelona o del Real Madrid. 
Los boricuas, alérgicos a la derrota, se irán contentos del estadio porque vieron a sus ídolos españoles vencer a su propio país, ya que el boricua con tal de no perder es capaz de apoyar hasta a los canadienses en el hockey sobre hielo. El resto, estaremos orgullosos de nuestra selección y rezaremos porque Shakira se aparezca. Ahí el boleto dejara de ser caro.

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Edwin Jusino
Director Ejecutivo de FutbolBoricua.net. Actualmente estudiante de Historia de las Américas en programa combinado Maestría/PhD de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano. Lleva más de una década cubriendo el fútbol de Puerto Rico. Actualmente está trabajando su disertación doctoral sobre el pasado presidente de la FPF, el Dr. Roberto Monroig. Hincha del Club Atlético de Madrid y de la Selección Nacional de Fútbol de Puerto Rico. Puede contactarle via twitter o Instagram en @erjusinoa