jueves, 6 de agosto de 2009
Esteban Pagán Rivera / Primera Hora

En las gradas del estadio Juan Ramón Loubriel lo apodan Bill “La Pared” Gaudette, mientras otros hasta han abogado por su canonización, al llamarle “San Gaudette”.

Dígale como usted quiera, pero la realidad es que William “Bill” Gaudette se ha convertido en el nuevo héroe de los aficionados del fútbol en la Isla, especialmente aquellos que siguen a los Islanders de Puerto Rico.

El portero de la Tropa Naranja ha sido uno de los grandes responsables del despunte del club en los últimos dos años. La temporada pasada fue premiado como el Portero del Año en la United Soccer Leagues (USL), y este año va en la misma ruta, al sumar ocho blanqueadas en 21 partidos, las últimas cinco de manera consecutiva.

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Pero, es en la Liga de Campeones de la Concacaf donde Gaudette mejor ha lucido y se ha ganado el reconocimiento internacional. En el partido del pasado martes ante el Toronto FC, el guardameta completó su segunda blanqueada corrida sobre el club de la Major League Soccer, lo que ayudó a clasificar a los Islanders por segundo año corrido a la fase grupal de la “Concachampions”.

“En verdad trato de no pensar en esas cosas. Sencillamente, el trabajo duro da sus recompensas. Los muchachos al frente de mí hacen una gran labor y trabajamos muy duro. Mientras más duro trabajes, mejores son los premios”, expresó Gaudette en entrevista con Primera Hora.

Natural de Pennsylvania, el portero de los naranja cumple su segunda temporada en la Isla tras dos temporadas en la MLS con el Crew de Columbus. Su llegada a Puerto Rico estuvo influenciada por el técnico de los Islanders, Colin Clarke.

“Una de las razones principales por las que estoy aquí es por Clarke. Jugué contra él cuando dirigía en el FC Dallas y sabía que él iba a mejorar mi juego y me iba a ayudar a desarrollarme como jugador, y eso es lo que ha hecho. No quería venir solamente a janguear y a vivir en la playa. Quería asegurar que mi carrera se siguiera desarrollando”, explicó Gaudette.

La decisión, según cuenta, es una de las mejores que ha hecho a nivel profesional. A pesar de que sólo firmó por un año, Gaudette ignoró oportunidades en la MLS para quedarse un año más con los Islanders.

“Podía irme, pero decidí quedarme por los fanáticos, los muchachos en el equipo, el cuerpo técnico y el grupo de dueños. Estoy emocionado por estar aquí y voy a terminar este año con todo lo que tengo, no va a quedar nada. Hay que dejarlo todo en el campo por los fanáticos y, al final del año, veremos qué pasa. Pero, ahora mismo estoy emocionado por ser parte de los Islanders y en mi corazón soy un islander”, relató Gaudette, quien no oculta su amor por la fanaticada puertorriqueña.

“No hay nada mejor que mirar a las gradas y ver a nuestros fanáticos bailando y pasándola bien, porque eso te hace jugar mucho más duro y te dan ganas de venir más temprano a trabajar al otro día y pasar una hora adicional en el gimnasio”.

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