
Bayamón, Puerto Rico – La fase de grupos de la Copa Oro 2025 fue una verdadera celebración del fútbol regional. Desde el primer pitazo, los equipos mostraron hambre, coraje y pasión.
Estados Unidos desató una ofensiva contundente, goleando 5-0 a Trinidad y Tobago y superando con autoridad a Arabia Saudita y Haití. México, por su parte, navegó con temple venciendo a República Dominicana, Surinam y luego imponiéndose con fuerza en la fase eliminatoria. Canadá y Costa Rica también brindaron espectáculo, con los canadienses aplastando 6-0 a Honduras, y los ticos ganando un duelo dramático ante Surinam 4-3.
Los cuartos de final estuvieron cargados de drama. Tres partidos se definieron por penales, mostrando el equilibrio entre los contendientes. Honduras eliminó a Panamá, Guatemala sorprendió a Canadá, y Estados Unidos resistió ante una Costa Rica combativa. Solo México avanzó con victoria directa, imponiéndose 2-0 sobre Arabia Saudita. Los penales pusieron a prueba la mente y el corazón de los jugadores, dejando claro que en esta Copa no hubo espacio para errores ni favoritismos.
En semifinales, los gigantes de la región retomaron el control. Estados Unidos venció por la mínima a Guatemala en un duelo táctico, mientras México superó a Honduras 1-0 con solidez y experiencia. Ambos equipos confirmaron su estatus de potencias continentales, construyendo el esperado clásico en la final.
Y así llegó el 6 de julio, día sagrado del fútbol continental.
En una batalla digna de titanes, México venció 2-1 a Estados Unidos y se coronó campeón. En un tiempo donde miles de mexicanos cruzan fronteras buscando un futuro mejor, fue el balón el que cruzó el umbral de la historia. Este campeonato llega como símbolo de identidad, orgullo y resistencia. Mientras muchos luchan por sobrevivir en tierras ajenas, el fútbol recordó que la dignidad de un pueblo también se escribe con goles.