
Por Carlos Santiago
Hay logros que trascienden, que van mucho más allá de un marcador y quedan grabados para siempre en la historia de un país.
Hoy, el fútbol puertorriqueño tiene motivos para sentirse profundamente orgulloso. Nuestra selección femenina Sub-17 representa a Puerto Rico por primera vez en un Mundial.
Hace unos días conocimos los nombres de las jóvenes que tienen el privilegio de vivir esta experiencia. Deseo comunicarles a ellas, sus padres, al cuerpo técnico y a todo el equipo de trabajo de la Federación Puertorriqueña de Fútbol:
¡Sin importar lo que puedan llegar a reflejar los marcadores finales… sus nombres ya están escritos con tinta indeleble en la historia de nuestro fútbol!
Porque detrás de cada nombre hay mucho más que talento. Hay años de sacrificios, entrenamientos, lágrimas, ilusiones, familias comprometidas y corazones que nunca dejaron de creer.
A ustedes, muchachas… ¡FELICIDADES!
Disfruten cada segundo. Jueguen con el corazón, defiendan nuestra bandera con orgullo y humildad. Y no permitan que ningún resultado, positivo o negativo, defina la grandeza de lo que ya han conquistado.
Pero también quiero reconocer a todas esas jóvenes que, de una manera u otra, fueron parte de este hermoso camino y que, por distintas circunstancias, no están viviendo esta experiencia dentro de la cancha.
¡Su esfuerzo también merece reconocimiento! Porque el valor de una deportista jamás lo determina una convocatoria, sino su entrega, su carácter y la huella que deja en el camino.
A los padres y familiares de todas estas jóvenes, mi más profundo respeto y admiración. Porque detrás de cada deportista hay una familia que también entrena, sacrifica, sueña y que muchas veces, desde el silencio, sostiene las ilusiones de sus hij@s.
Hoy no se trata de quién estará o quién no estará dentro de la cancha. ¡Hoy se trata de celebrar que PUERTO RICO ESTÁ HACIENDO HISTORIA!
Muchachas, este Mundial no será solamente una experiencia inolvidable para ustedes, sino que también será una puerta de esperanza para miles de niñas y niños que sueñan con seguir sus pasos.
Lleven nuestros colores con orgullo, disfruten este camino y recuerden siempre que todo Puerto Rico estará respaldándolas.
Porque los resultados se recuerdan por un tiempo… pero quienes hacen historia jamás se olvidan, ya que nos enseñan a todos que se puede soñar y alcanzar los sueños.
¡VAMO’ ARRIBA, PUERTO RICO!
Att: Carlitos Santiago









