Por: Eric M. Trinidad López

Río Piedras, Puerto Rico — En la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, competir no es suficiente. La historia y tradición de los Gallitos ponen la vara más alta y, de cara a una nueva temporada del fútbol masculino de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI), el objetivo vuelve a ser el mismo: levantar el campeonato.
Luego de una temporada en la que marcharon invictos antes de quedarse fuera del podio, los Gallitos comienzan un nuevo torneo con un equipo saludable, mayor preparación y una pretemporada que incluso los llevó fuera de Puerto Rico.
Para el entrenador Artemio López, quien entra a su año número 36 vinculado al programa, la exigencia que acompaña representar a Río Piedras no permite pensar de otra manera.
“Siendo uno de los equipos con mayor tradición, si nosotros no aspiramos a ser campeones, pues no nos pone en el mapa. Nosotros trabajamos para ser campeones y para estar en el podio”, expresó López.
El pasado torneo parecía encaminado a terminar de otra manera. Los Gallitos completaron una temporada regular invicta, pero las lesiones golpearon al conjunto en el momento menos esperado.
“El año pasado nos quedamos cortos. Tuvimos una temporada perfecta, invictos, pero tuvimos una situación bien difícil con las lesiones, incluyendo la semifinal, y el equipo se nos cayó en los últimos tres juegos. No pudimos estar en el podio, pero nos hemos levantado”, recordó el dirigente.
Esta vez, Río Piedras quiso llegar con kilómetros recorridos antes del primer silbatazo de la LAI. Como parte de su preparación, el equipo viajó a Colombia para enfrentarse a la Universidad de los Andes, la Universidad del Rosario y la Universidad Nacional de Colombia. Además, tuvo fogueos contra equipos de la liga profesional de Puerto Rico.
La salud también ha sido prioridad. López explicó que el programa ha trabajado con diferentes profesionales para identificar las necesidades físicas de sus jugadores y fortalecer el grupo antes de comenzar la competencia.
“Hasta el día de hoy hemos superado el tema de las lesiones. Tenemos jugadores sanos, están trabajando. Hemos trabajado con el fisiatra, el terapista físico y ahora masajista. Estamos llevando un plan de preparación que nos ha dado la oportunidad de conocer a los jugadores, cuáles son las situaciones, cuáles son las debilidades e ir fortaleciendo el grupo desde ahora”, señaló.
Si las lesiones respetan al conjunto, el entrenador no esconde hasta dónde entiende que puede llegar.
“Si nos mantenemos en salud, yo creo que vamos a estar optando por el campeonato”.
Más goles, la asignatura pendiente
Defensivamente, los Gallitos han construido una identidad que López quiere mantener. Sin embargo, el cuerpo técnico identificó una necesidad clara luego de lo ocurrido en el cierre de la pasada campaña: convertir más oportunidades en goles.
“Tengo un balance donde nosotros estamos intentando trabajar más en la ofensiva que en la defensiva. Defensivamente siempre hemos hecho un buen trabajo. El último año tuvimos una sequía en la parte final y hemos tratado de subsanar eso”, explicó López.
El mensaje del entrenador es sencillo: defender bien ayuda, pero para ganar hay que marcar.
“Lo importante en esto no es que te metan goles; es que tú metas los goles, porque el objetivo principal es anotar. Nosotros este año queremos anotar y queremos desde temprano buscar esa punta con goles a favor y pocos en contra”.
López tampoco quiere que la historia del programa provoque que sus jugadores miren por encima del hombro a ningún rival. Equipos como la UPRB (Universidad de Puerto Rico en Bayamón), la UPRM (Universidad de Puerto Rico en Mayagüez) y la UAGM (Universidad Ana G. Méndez) aparecen entre los conjuntos que pueden estar peleando las primeras posiciones. mientras otros programas continúan aumentando su nivel competitivo.
“Todos los equipos hay que respetarlos. No hay enemigo pequeño, deportivamente hablando. Nosotros siempre hemos respetado a todos los rivales. No importa si han ganado mucho o si no han ganado. Yo creo que eso es parte de lo que inculcamos a nuestros atletas: el respeto por los rivales y el respeto por la gente”.
La exigencia también viene del camerino
La aspiración al campeonato no se queda en el cuerpo técnico.
David Marrero, capitán de los Gallitos, carga con cuatro años de experiencia dentro del programa y entiende que llevar la cinta significa mucho más que asumir responsabilidades dentro del terreno.
“Ser capitán para mí representa seguir llevando la cultura y querer brindarle toda la experiencia que tengo durante estos cuatro años al equipo, y no solo en lo deportivo, sino en lo académico también, si necesitan ayuda”, expresó Marrero.
En momentos de tensión, el capitán entiende que parte de su responsabilidad es convertirse en una figura de tranquilidad para sus compañeros.
“Uno de mis roles es siempre mirar las cosas desde el lado positivo para poder brindarle al equipo tranquilidad en momentos donde la tensión puede aumentar, ya sea en el terreno de juego o en otro ámbito”.
Pero cuando se le pregunta cuál es la expectativa para esta temporada, Marrero no deja espacio para interpretaciones.
“Mi expectativa para este año es ganar el campeonato. La universidad se distingue por ganar y, si no ganamos el campeonato, fracasamos”.
Listos cuando llegue su oportunidad
Luis Gandía conoce otra cara de la competencia. El portero sufrió una lesión la pasada temporada que lo llevó a aportar desde la parte técnica del conjunto, trabajando con estadísticas y rotaciones. La experiencia le permitió observar el juego desde otra perspectiva e incluso despertó en él la posibilidad de algún día dedicarse a dirigir.
Ahora, nuevamente disponible, Gandía se prepara para responder cuando el equipo necesite de él.
Para el guardameta, jugar bajo la portería significa convivir con una presión particular. Un error puede terminar directamente en el marcador, pero la confianza de sus compañeros y la seguridad en sus capacidades le permiten manejar esa responsabilidad.
Tras trabajar en su enfoque y en sus habilidades durante la preparación, Gandía comparte la misma meta que su entrenador y su capitán: ganar la LAI.
Los Gallitos comenzarán así una nueva temporada cargando nuevamente con el peso de su propia historia. Una campaña invicta no fue suficiente el año pasado y las lesiones terminaron alejándolos del podio. Ahora llegan saludables, con experiencia internacional y con una ofensiva que busca dar el próximo paso.
Artemio López promete que, independientemente del resultado, su equipo volverá a representar los colores de Río Piedras con la misma responsabilidad.
“Que nos apoyen, a la familia colorá. Nosotros vamos a dar buen espectáculo en la cancha, vamos a hacer lo mejor posible y vamos a representar dignamente a la institución como lo hemos hecho durante los pasados años”, enfatizó el técnico.
Pero dentro del camerino ya dejaron claro cuál será la medida del éxito: campeonato o fracaso.








