Esta frase es muy común. Hasta les confieso que lo he dicho, porque mira que nos pasan una de cosas con estos chicos. Son imaginarios, creativos, hasta desafiantes y nos dan unos corajes que nos sale humo hasta por las orejas.

Pero, ¿estaremos haciendo bien? ¿Castigarlos con el deporte será correcto? ¿Aprenderán la lección? Tengo mis serias dudas.

En mi caso, les digo la verdad, me ha dado hasta cargo de conciencia porque no se la respuesta. Tengo un adolecente y una casi casi adulta que están conscientes que aunque aman el deporte tienen una responsabilidad con sus estudios, conducta y disciplina. Los estudios no son cosa de juego y son parte fundamental de su vida. Pero ¡mira que se las traen!

¿Mi amor como vas en la escuela? Mami Super bien; ¿Tienes algo que comprar para la escuela? Mami nada, estamos bien; ¿Tienes algún trabajo? Mami no tengo nada. Nos vamos felices para la práctica de fútbol y hoy por mala pata la práctica se extendió hasta un poquito más. Por el camino a la casa aparece de la nada un mega proyecto o una lista de cosas interminables para comprar y lo peor es que es son para el otro día. O ¿que tal la notita del maestro por mala conducta o mala nota? Lo primero que nos sale de la boca ¡No hay fútbol hasta nuevo aviso!

Pero he leído por ahí que esto es perjudicial al niño o joven porque afecta su rendimiento. Además si falta a sus prácticas no es convocado y baja la autoestima de nuestros niños o jóvenes. Su rendimiento físico se afecta grandemente, y en vez de trabajar con un proyectito tendremos que poner en efecto nuestra psicología barata, a ver si funciona, para levantar el ánimo, motivar y que el futuro de nuestro hijo no sea afectado. Aparte de que si no lo convocan es un dolor de cabeza para el pobre entrenador que va a tener que cambiar su estrategia de juego porque le falta uno o más jugadores.

Es mejor no actuar bajo coraje. Es mejor dialogar. Es mejor llegar a un “happy medium”. Es mejor enseñarle que la disciplina y la responsabilidad no solo es en el deporte sino también en sus estudios y conducta. Aprendamos a dar refuerzo positivo a nuestros hijos. La motivación ayuda a llegar a un balance. Vamos apoyar no a castigar. Usemos nuestra inteligencia y nuestra astucia con nuestros hijos. ¿Y si le organizamos un poquito la vida? A lo mejor los ayudemos más.

A largo plazo creo que tendremos mejores resultados si no castigamos a nuestros hijos con el deporte. ¿Piensan igual que yo?

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